Danelia Reyes (hija), hermana mayor de Tania Silva Reyes, observa una de las fotografías de su hermana asesinada.

Madre de Tania rompe silencio

Tania Lorena también había practicado tae kwon do y “desde muy chiquita fue hiperactiva” Elízabeth [email protected] Dos meses antes Tania Lorena Silva Reyes había cumplido 24 años. Tenía muchos proyectos en su mente, pero muy pocos relacionados con su carrera de derecho, que recién había concluido. Curiosamente, su madre ni siquiera estaba enterada de que […]

  • Tania Lorena también había practicado tae kwon do y “desde muy chiquita fue hiperactiva”

Elízabeth [email protected]

Dos meses antes Tania Lorena Silva Reyes había cumplido 24 años. Tenía muchos proyectos en su mente, pero muy pocos relacionados con su carrera de derecho, que recién había concluido.

Curiosamente, su madre ni siquiera estaba enterada de que días antes la joven había sido incorporada como abogada ante la Corte Suprema de Justicia.

Cuatro días después del asesinato de Tania Silva Reyes, su madre, Danelia Reyes supo que la joven había logrado su registro como abogada. Lo supo porque el esposo de Tania, el juez suplente Néstor Herrera, lo declaró a los periodistas de LA PRENSA.

Tania era la segunda de los cuatro hijos de Danelia.

Los sueños de la madre también se derrumbaron. Siempre aspiró “verla en una de esas sillas grandes ejerciendo” como juez o registradora civil, donde ella, Danelia, se desempeñó durante ocho años inscribiendo partidas de nacimiento y otros cargos.

Prefiere no hablar del crimen

Danelia explicó con insistencia que no está tratando de omitir ninguna información sobre el crimen cometido contra su hija, sino que ha preferido no interferir con alguna declaración suya o de otros miembros de la familia, en las investigaciones que realizan las autoridades.

El viernes ocho de agosto, el cuerpo de la muchacha fue encontrado en medio de un charco de sangre en la oficina de su casa, donde el próximo mes habría cumplido un año de habitar. Él o los asesinos, todavía desconocidos, le asestaron entre seis y siete estocadas.

“Nunca pensé, porque ella no tenía enemigos… Era una muchacha a la que se le había arraigado el evangelio, prefería el bienestar de otra persona”, asegura Danelia.

Tras un suspiro, Danelia señaló: “No crea que yo estoy conforme, solamente Dios es él único que me mantiene para estar de la manera que me ven”.

Recuerdos de la madre

De una bolsa empezó a sacar las fotografías de su hija, en que la pequeña Tania aparece cargada en los brazos de su progenitora. Otras cuando cumplió los cuatro años, tomando la hostia en su primera comunión, o donde viste uniforme al concluir su sexto grado de primaria, al cumplir sus 15 años, hasta llegar a la de bachillerato en el Instituto Douglas Sequeira, vestida de toga y birrete. Entonces, explica, la joven tenía 17 años.

“Sé que ella duerme, sé que algún día la voy a ver”, comentó la mujer con voz entrecortada, refiriéndose a sus creencias religiosas, mientras repasa una y otra vez las fotografías de su hija.

Las últimas fotografías que la familia guarda celosamente, como un tesoro, se las tomaron el pasado 30 de mayo, en un restaurante donde junto a su madre y una amiga almorzaron para celebrar el Día de las Madres.

Mientras ve las fotografías, Danelia comenta que su hija “desde muy chiquita fue hiperactiva, no se estaba quieta, no se dejaba de nadie, ni de sus propios hermanos”. Fue por eso que, según su madre, asistió a unos cursos de artes marciales, donde aprendió defensa personal.

A la muchacha le gustaban los detalles, como flores y peluches. Mantuvo un noviazgo de seis meses con el juez Néstor Herrera y luego contrajeron matrimonio, pero en esos hechos la madre prefirió no ahondar.

El mismo día del crimen, una amiga suya recordó que meses atrás la joven había sufrido un accidente, después que desconocidos pretendieron secuestrarla en la carretera Matagalpa-Managua. Entonces la muchacha ya estaba casada con el juez Herrera.

Puede interesarte

×

El contenido de LA PRENSA es el resultado de mucho esfuerzo. Te invitamos a compartirlo y así contribuís a mantener vivo el periodismo independiente en Nicaragua.

Comparte nuestro enlace:

Si aún no sos suscriptor, te invitamos a suscribirte aquí