- Religiosas buscan recaudar cien mil córdobas para sufragar gastos en Jinotepe
Lucía Vargas C.CORRESPONSAL/ [email protected]
Dar mantenimiento al edificio del Hogar Perpetuo Socorro, es una de las prioridades que se ha planteado la dirección de este centro benéfico, que con el paso del tiempo a sufrido deterioro en sus techo, paredes y otras áreas de gran importancia, según explicó la hermana María Petrona Méndez, directora del hogar.
La religiosa manifestó que entre los planes inmediatos para recaudar fondos contemplan realizar una kermés con apoyo de las instituciones que les aportan ayuda con víveres, ropa y otros productos para ofrecerlos en la actividad prevista para los próximos días del mes de agosto.
Indicó que urge reparar el techo de la capilla, cielo raso, varias paredes que presentan humedad y después dar un toque de pintura a todo el hogar.
La religiosa considera que un presupuesto previo sólo para sufragar parte de los gastos asciende a más de cincuenta mil córdobas, pero agregándole el repello de algunas paredes, oscila entre los cien mil.
PAGO DE LUZ LOS AHOGA
Méndez dijo que la dirección del centro también tiene previsto realizar una cena show en el Club Social de Jinotepe para apoyar la iniciativa de la reparación. Sin embargo, explicó que ésta se realizará un poco después, dado que se involucraría a las ex alumnas del centro.
La encargada del hogar, que abriga en su mayoría a niñas con problemas de pobreza y abandono, hizo énfasis en las necesidades que enfrentan y citó que el centro no sólo urge de un poco de alimentos y ropa, sino de dinero para sufragar el gasto de luz eléctrica que cada mes ahoga la escuálida economía.
Señaló que este servicio supera los dos mil quinientos córdobas, cantidad que resulta difícil recoger cada mes. La hermana refirió que las entradas del centro dependen de los aportes que hacen algunos padres de familia, dependiendo de sus posibilidades, sin embargo asegura hay algunos que no aportan nada.
Según la religiosa, el centro recibe una pequeña ayuda de Mifamilia, en vista de surgir la necesidad de abrigar a niñas que se encuentran en riesgo, otras que son llevadas por sus propias madres para resguardarlas del peligro, pero hizo ver que los casos más frecuentes son los de abandono total y orfandad.
165 AÑOS DE HISTPORIA
Según relató la hermana María Petrona Méndez, la misión de dar abrigo a niñas huérfanas nació junto a la iniciativa de Madre Encarnación Rosal (q.e.p.d.) quien entró al convento de la Congregación Betlehemitas de Guatemala, en el año 1838 y desde entonces se extendió a varios lugares.
Recuerda que esta mujer considerada la reformadora de la Orden, vivió la persecución del otrora presidente guatemalteco Justo Rufino Barrios, quien persiguió a la iglesia, cerró templos y expulsó sacerdotes y congregaciones, en cuenta Madre Encarnación que se vio obligada a refugiarse en Costa Rica, donde fundó un colegio que tiene más de cien años.
La misión de la monja era dejar sembrada la semilla del amor y al salir de Costa Rica años después por la misma causa, se dirigió a Colombia, donde fundó muchos colegios y a la par abría un hogar para niñas huérfanas y pobres, objetivo inicial de las Betlehemitas.
Señaló que la misión tiene raíces desde el año 1600, con la llegada del Hermano Pedro a Guatemala, quien fundó la Congregación en ese tiempo y fue agregado a los Hermanos Betlehemitas, pero en esta época asegura que el proyecto se estancó hasta que Madre Encarnación lo rescatara 200 años después.
Sostiene que en Jinotepe nació este hogar a la par del Colegio Corazón de María, hace 52 años.