- Desde una comunidad lejana, una
desesperada madre había sacado
a su hijo con una calentura y
regresó con él hecho cadáver - Nunca se imaginó que la actitud de un busero, que no atendió la sirena de la ambulancia, le arrebataría la vida a su tierno niño
Carlos Martínez Morán [email protected]
Sandra Flores Briceño y su esposo caminaban de prisa por el camino escabroso. Ella llevaba en sus brazos a su niño de apenas 45 días de nacido, que venía padeciendo de fuertes temperaturas. Deseaban llegar lo más pronto posible al poblado San Francisco del Carnicero para abordar el vehículo que los llevaría a un hospital de Managua.
Ambos se sentían preocupados por la salud del pequeño y lo único que deseaban en ese momento era salir a la ciudad para que el éste recibiera la atención médica que necesitaba.
Después de varias horas de camino, llegaron a San Francisco del Carnicero y junto a tros pacientes subieron a una ambulancia que los trasladaría a Managua.
El viaje inició sin ninguna novedad y en algunos trechos el conductor del vehículo bajaba la velocidad debido a lo accidentado del terreno.
Sandra Flores Briceño se sentía por momentos desesperada por el llanto del niño, que a veces se retorcía de dolor entre sus brazos.
Cuando empezaron a ver la ciudad sintió que su desesperación creció aún más porque el niño no cesaba de llorar y en vano trataba de calmarlo dándole el pecho, pero tenía la esperanza de llegar pronto a un hospital.
El conductor de la ambulancia presionó más el acelerador y puso a funcionar la sirena del vehículo, pidiendo vía libre, pero de nada le sirvió ese recurso, pues al pasar por la entrada de residencial Las Mercedes, en Carretera Norte, un autobús no atendió las señales de la ambulancia, y se produjo un violento choque. El niño salió por una de las ventanillas de la ambulancia y cayó sobre el pavimento.
“Yo lo traía en los brazos, venía sentada entre la otra gente que traía la ambulancia. Pero el impacto me lo arrebató y hasta después me enteré que ya no estaba conmigo. Unas señoras que estaban cerca del lugar me lo entregaron después y como lo vi bien mal, en un taxi lo trasladé al Hospital La Mascota, pero murió horas después”, relató con lágrimas en los ojos.
Comentó que las personas que se aproximaron a ver el accidente le dijeron que el niño se había estrellado contra el pavimento.
Agregó que la muerte de su hijo le ha causado un trauma del que aún no se ha podido recuperar. “A veces lo veo en sueños. Me parece que lo tengo a mi lado. Pero cuando vuelvo a la realidad me da mucha desesperación recordar que está muerto”, dijo entre sollozos.
CONDUCTOR SALE LIBRE
Marvin Javier Flores, conductor del bus que colisionó con una ambulancia el pasado sábado cerca de la entrada de residencial Las Mercedes, fue liberado ayer de la cárcel preventiva de la Policía en el Distrito Seis de Managua.
El bus código 501 de la ruta 117, pertenece a la Cooperativa Parrales Vallejos y circulaba sin placas.
Según la Policía, el expediente sobre este caso fue remitido este lunes a los Juzgados capitalinos, pero la oficina de Distribución de Causas lo rechazó porque no contenía el dictamen del médico forense sobre la muerte del menor de edad, ni dictámenes médicos sobre el resto de personas que resultaron lesionadas en ese accidente.
Marvin Javier Flores sería acusado por el delito de homicidio culposo, pero el proceso se estancó debido a la ausencia del dictamen forense como elemento de prueba. “Por esa razón no quedó otra alternativa que liberar al indagado”, dijo el capitán Sócrates Sandino, jefe de la Policía de Tránsito de ese Distrito.
FRACTURA CRANEAL
El doctor Miguel Guevara, pediatra del Hospital Infantil “La Mascota”, informó que el niño ingresó a ese centro presentando una fractura craneal además de politraumatismo generalizado. Dijo que el paciente falleció cinco horas después, en la sala de reanimación.