- Nueva Ley de Incentivo Forestal viene a “ordenar la casa” al esclarecer las bases jurídicas del
aprovechamiento, manejo y
explotación de recursos forestales
Giselle Alemán [email protected]
Ordenar y modernizar una dispersa legislación forestal vigente desde 1905, hace 10 años se convirtió en una necesidad para el Estado, sociedad civil, empresa privada y organismos no gubernamentales. Grupos que el 25 de junio vieron materializados sus esfuerzos cuando la Asamblea Nacional aprobó unánimemente la “Ley de Conservación, Fomento y Desarrollo Sostenible del Sector Forestal”.
Nicaragua ha sido mundialmente reconocida por su extraordinaria potencialidad para el desarrollo forestal, sin embargo, existía el reto de explotar los más de tres millones de hectáreas de bosques naturales (sin tomar en cuenta sus áreas protegidas) de forma ordenada.
“Lo importante de esta Ley es que sabe aprovechar las circunstancias políticas y económicas que se están desarrollando en el país, viendo en el sector forestal en un eje de crecimiento económico”, declaró Víctor Tercero Talavera, Director Ejecutivo del Proyecto Forestal (Profor) del Ministerio Agropecuario y Forestal.
El país carecía de un marco jurídico que diera seguridad a las inversiones, a la vez que carecía de normativas que cedieran derechos a los actores forestales: dueños de bosques, comunidades indígenas y empresarios, los que extraían recursos forestales en medio de constantes conflictos.
El principal problema para las comunidades indígenas era contar con pocos recursos, la tenencia de tierra y escasez de información, factores que sentaban las condiciones para la extracción descontrolada de los recursos del bosque.
Según Tercero, a pesar que la Ley demoró más de 10 años en ser aprobada, puede ser considerada como un logro para la sociedad debido a su utilidad como instrumento que incorpora al sector forestal en la economía real.
“La Ley es moderna y da posibilidades para que los procesos de descentralización de la actividad forestal, participación ciudadana y procesos de certificación internacional puedan desarrollarse sin problema”, dijo.
Explicó que a través de la Ley se dará la creación de una serie de dependencias, así como la modernización del Instituto Nacional Forestal (Inafor), con el objetivo de controlar efectivamente la actividad forestal.
“Se exige un Inafor beligerante, técnicamente capaz y que controle toda la actividad forestal pero, olvidan que en la legislación anterior estaba completamente desprotegido y ha vivido de las multas de la actividad forestal lo que ha sido el principal daño”, señaló Tercero.
LA CENICIENTA
Tomando en cuenta que la riqueza forestal ha sido explotada por largos períodos y con pocas remuneraciones, Tercero apodó la Ley como la Cenicienta de la economía nacional. Destacó que la Ley creará el Fondo Nacional de Desarrollo Forestal, así como los nuevos incentivos en concepto de inversiones.
“La Ley otorgará al Inafor un porcentaje del presupuesto para otorgar independencia a la institución. A la vez crea el Fondo Nacional de Desarrollo Forestal, que fortalecerá la capacidad de esta institución al esclarecer y mejorar sus actividades de fiscalización, control y fomento forestal”, expresó.
El Fondo Nacional de Desarrollo Forestal prevé la canalización de recursos directos a los grupos productores a través de financiamientocon el apoyo del Banco Mundial.
Referente a los incentivos, Tercero consideró que el gobierno pudo dotar de mayores beneficios a inversionistas, dueños de bosques y comunidades indígenas, aunque justificó la medida como una forma de garantizar la estabilidad del tesoro nacional.
“Gestionando la modernización del Inafor con el apoyo del Banco Mundial, surgirán los apoyos técnicos adecuados, el registro forestal (donde se va a llevar la administración de todas las plantaciones y planes de manejo de las actividades forestales) así como la administración de incentivos forestales que se da por primera vez en la historia de Nicaragua”, declaró el director de Profor.
Dentro de los incentivos fiscales la ley en su articulo 37 señala la exoneración del pago del Impuesto sobre la Renta (IR), Impuesto de Bienes Inmuebles en áreas de plantaciones forestales y pago del Impuesto por Importaciones.
Aclaró, que aunque la certificación de bosques es un proceso que responde meramente al mercado, el Mag-for promoverá la realización de la misma entre los dueños de bosques y madereros, debido a que Nicaragua a pesar de poseer mayor volumen de bosques es el país centroamericano con menor superficie certificada, lo que reduce los índices de exportación.
INAFOR MUDANDO PIEL
El recién nombrado director de Inafor, Indalecio Rodríguez, considera la nueva ley como un intento de corregir la anarquía de los anteriores decretos y leyes forestales que impedían aprovechamiento sostenible de los recursos forestales.
Rodríguez, señaló que la ola de actos de corrupción que recientemente fueron objeto de duras críticas a la institución que hoy preside, serán combatidos frontalmente con la nueva ley porque ésta tiene un marco jurídico moderno para solventar la falta de fortaleza institucional y administrativa.
Manifestó que la nueva ley obliga tanto la Mag-for como al Inafor a crear unidades que realicen recuentos estrictos de la madera extraída del bosque y su destino final.
La declaración de Rodríguez fue respaldada por Tercero, quien explicó que a la fecha, no existe en Nicaragua un registro de inversión detallado en el sector forestal.
“Una de las cosas que se realizará en el Mag-for es un detalle de un registro de inversiones que actualmente no existe, aunque las inversiones en modernización de industrias existentes y plantaciones forestales alcanzan los cinco millones de dólares”, lamentó.
INYECCION A LA INVERSION
Víctor Tercero Talavera, Director Ejecutivo del Proyecto Forestal (Profor) del Ministerio Agropecuario y Forestal, se declaró un propagandista enamorado de la Ley, explicó que aunque ésta no entra en vigencia, ya ha otorgado una imagen de estabilidad al país, a la vez que se ha convertido en un “perfume cautivador” que llama a la inversión.
“Ya existen más de 20 millones de dólares invertidos en proyectos que están realizándose o en gestión. Esta cifra podría multiplicarse rápidamente a 100 millones de dólares en un lapso de uno a tres años al esclarecer los reglamentos de explotación y actividad comercial”, puntualizó.
Agregó, que la ley cayó “como anillo al dedo” en el marco de las negociaciones del tratado de libre comercio entre Centroamérica y los Estados Unidos, Cafta (por sus siglas en inglés).
“Aún no existe un análisis de las implicaciones que pueda tener su aplicación en el Cafta, pero me atrevo a decir que está saliendo en el momento más oportuno. Se están sentando las condiciones para fomentar inversiones en el sector forestal y si se firma un acuerdo justo estoy seguro que dicho sector será uno de los más beneficiados en materia de inversiones, pues Nicaragua goza de ventajas comparativas en comparación con el resto de Centroamérica y el Caribe”.
Finalmente anunció que ante el problema del bajo precio en que se vende la madera en pie (tronco en bruto) se realizará en conjunto con el Instituto Nicaragüense de Tecnología Agropecuaria una valorización de los recursos forestales.
“Se equipararán por lo menos a nivel de Centroamérica. Por falta de información un indígena vende madera en pie a precios muy bajos, pero también motivado por la lejanía, la falta de infraestructura que hace que la materia prima aproxime su valor a cero en materia económica”, expresó.
SANCIONES
La nueva Ley de Conservación, Fomento y Desarrollo Sostenible del Sector Forestal, establece en su ar
tículo 37 como Incentivos Fiscales especiales para el sector los siguientes:
Gozarán de la exoneración del pago del 50 por ciento del Impuesto sobre la Renta sobre las utilidades derivadas del aprovechamiento a aquellas plantaciones registradas durante los primeros 10 años de vigencia de la presente ley.
Se exoneran del pago de Impuesto de Bienes Inmuebles a las áreas de las propiedades en donde se establezcan plantaciones forestales y a las áreas de manejo forestal a través de un Plan de Manejo Forestal.
Las empresas de cualquier giro de negocios que invierten en plantaciones forestales, podrán deducir como gasto el 50 por ciento del monto invertido para fines del Impuesto sobre la Renta.
Se exonera del pago de Impuestos de Internación a la maquinaria, equipo y accesorios forestales que sean utilizados en actividades de extracción forestal, siempre y cuando el solicitante sea poseedor de una Permiso de Aprovechamiento que cuenta con un Plan de Manejo Forestal, así como a todas las Empresas de Segunda Transformación que importen maquinaria, equipos y accesorios que mejoren su nivel tecnológico en el procesamiento de madera.
COMBATIR CORRUPCION
Indalecio Rodríguez, actual director del Instituto Nacional Forestal (Inafor), señaló que la ola de actos de corrupción que recientemente fueron objeto de duras críticas a la institución que hoy preside, serán combatidos frontalmente con la nueva ley.