A los veintiseis y un año de Sor María Romero

Ruth Cuadra

El 7 de julio se celebraron los 26 años de la muerte de Sor María y un año de su beatificación. Fueron cuatro días de darle gracias al Señor por haber dado a esa santita como el mejor regalo para esta su tierra a la que ella tanto amó.

El primer día fue dedicado a la Eucaristía a su Rey, al que dedicó su cariño y devoción; el segundo día a su Reina, comenzando con el Rosario de la Aurora a las 5 de la mañana; el tercer día a la Misericordia, dándole de almorzar a todos los niños y niñas de los oratorios festivos de los salesianos y salesianas, también a los viejitos del Asilo de Ancianos y comida cruda a 250 familias pobres, con lo que debe haber gozado Sor María, pues como dijo Su Santidad, el Papa Juan Pablo II, “Sor María tal cual era con su dedicación y amor a sus pobres”. El último día, el 7 de julio, la Asamblea Nacional celebró una sesión extraordinaria en el Colegio María Auxiliadora, de Granada, en la que condecoró a Sor María con la medalla Herrera, Arellano y Toledo. Es la primera vez que dan esta medalla dedicada a tres grandes mujeres nicaragüenses, Rafael Herrera, Elena Arellano y Chepita Toledo. Si alguien merecía esa medalla por sus innumerables cualidades era Sor María Romero.

Uno de sus muchos actos de amor a los pobres fue en 1966, en San José, Costa Rica, cuando llamó al doctor Santos Quirós, Director General de Investigación Criminal, y le dijo: Mi muchachito, alguien se introdujo en el local de la casa donde se guarda la ropa nueva y se llevó varias cosas. Te lo cuento para que vengas y me digas qué puedo hacer para que esto no se repita.

Se personó el doctor Quirós y le recomendó algunas medidas de seguridad para tal propósito, pero él inició, sin que Sor María se diera cuenta, una investigación muy discreta.

Tiempo después se resolvió el asunto. El doctor Quirós llamó por teléfono a Sor María y le dijo: Sor, voy donde usted junto con el autor del robo. Sor María los recibió y dijo: Vení mi muchachito y me contás cómo es el asunto. Lo llevó aparte y hablaron.

El sujeto que usted ha visto, vigilado por mis agentes, es quien se introdujo en su local… y se llevó varios vestiditos. ¿Los vendió?, preguntó ella. No, respondió el doctor Quirós, los están usando sus hijitos. ¿Muy pobre es el hombre?, volvió a preguntar ella. Demasiado, explicó el funcionario, pero me prometió no volverlo a hacer. ¿Es un maleante?, insistió Sor María. No lo creo, le dijo el doctor Quirós, sobre él no hay cargos en la Dirección de Investigación Criminal. ¿Estará comenzando?, siguió preguntando ella. Por lo menos hasta ahora lo conocemos, le aclaró su interlocutor; si usted estima conveniente converse con él y luego será llevado a la detención para pasarlo a las autoridades judiciales.

Sor María conversó largo rato con el autor del robo. Luego, muy afligida, dijo al doctor Quirós: Mirá, mi muchachito, yo no hago ninguna denuncia contra él, todavía más, le regalé lo que se llevó y algo más, así es que “está libre”. Mire Sor, nuestras leyes indican que cuando una persona comete un delito hay que llevarlo preso, le aclaró el Director de Investigaciones Criminales. Mirá, mi muchachito, le replicó la santa, tenés razón, pero si hacés eso el hombre pasará a la cárcel donde saldrá convertido en un verdadero delincuente. Bueno, Sor María, le aceptó Quirós, lo que ustedes harán es un verdadero plan de rehabilitación, y mire, cuando le dé “la botellita” de esa agua suya que hace tanto bien, dele por lo menos un litro, por si acaso.

Qué amor de Sor María a los pobres y a su Reina. Recuerdan con la procesión de María Auxiliadora que iba con los ojos cerrados, confiando en su madre. Así también quienes creemos en ella seguimos su procesión, tratando de imitarla, siguiéndola ciegamente para ser humildes, dedicados a ayudar a los pobres. Y en el amor de Sor María a su Rey y Reina, hay que pedirle que ayude a su patria amada, para que todos los nicaragüenses nos amemos y que se termine el odio entre hermanos.

La autora es miembro de la Asociación Sor María Romero.

Editorial
×

El contenido de LA PRENSA es el resultado de mucho esfuerzo. Te invitamos a compartirlo y así contribuís a mantener vivo el periodismo independiente en Nicaragua.

Comparte nuestro enlace:

Si aún no sos suscriptor, te invitamos a suscribirte aquí