- Jóvenes del Cuerpo de Paz fueron juramentados y trabajarán en varias comunidades pobres
Arturo Mcfields Yescas [email protected]
Nadine Bridges, tiene 26 años, estudió Biología Molecular, pero en lugar de estar en algún laboratorio de su país, Estados Unidos, haciendo fortuna se encuentra viviendo en la empobrecida comunidad de Waspam, como parte una misión del Cuerpo de Paz que estará dos años en el país.
El consulado estadounidense juramentó ayer a más de 30 jóvenes voluntarios de esta organización, la que desde hace más de cuatro décadas ha estado haciendo obras sociales en más 70 países alrededor del mundo.
Aunque estos jóvenes no vienen con grandes donaciones bajo el brazo, según comentó Susana Pezzullo, Directora del Cuerpo de Paz, su mayor donativo es de carácter humano, pues vienen a trabajar con varias comunidades y ayudarlas a recuperar la esperanza perdida.
“Somos creadores de semilleros, somos como invernaderos de esperanza, sabemos cómo sembrar en la gente un sentido de confianza y esperanza, ese es nuestro negocio”, dijo Pezzullo.
MISIÓN DE AYUDA
La directora del Cuerpo de Paz señaló que a pesar de los altibajos sufridos por Nicaragua, su misión es ayudar a la gente de las comunidades rurales a recuperar la convicción de que la esperanza es algo que se puede construir en el país, no en Costa Rica o en los Estados Unidos.
“No vienen a hacer que la gente se sienta peor por lo que no tiene, no llegamos a hacer un estudio para hacer un listado de lo que hace falta en Nicaragua, eso ya está, ya lo sabemos. Llegamos a que la gente vaya identificando qué es lo que ya tiene”, dijo Pezzullo.
Nadine Bridges todavía no habla bien español. Confiesa estar un poco nerviosa por encontrarse en un país extraño, sin embargo, dijo sentirse deseosa por aprender bien miskito y mejorar su español, a través de un nuevo capítulo en su vida que quiere escribir con ayuda de los nicaragüenses.
A pesar de que el Cuerpo de Paz lo fundó hace 42 años por el Presidente John F. Kennedy, fue hasta 1968 que vinieron a trabajar en Nicaragua, posteriormente con la Revolución sandinista se fueron del país y retornaron a territorio nacional a inicios de 1990.