Carlos René Ramí[email protected]
En 1978 Nicaragua exportaba US$800.00 millones igual que Costa Rica; en la actualidad dicho país exporta US$6,500.00 millones y nosotros apenas US$600 millones. En la época de oro del Banco Nacional de Nicaragua se financiaban 48,000 cabezas de familia en forma directa para todo propósito y se recuperaba el 98 por ciento, también se financiaba a los pequeños y medianos productores artesanales, industriales, comerciantes y de servicios. Actualmente se lamentan los pequeños y medianos de la tragedia que viven provocada por los gobiernos desde 1979 hasta el 9 de enero del 2001 y enumeran los factores perjudiciales:
* El robo y liquidación del Banco Nacional creado en 1912. El cierre del Programa de Crédito Rural en 1988 que eliminó el crédito directo y personal.
* El desmantelamiento del ferrocarril y desaparición de toda su infraestructura y que era usado por lo medianos y pequeños productores, vivanderas, comerciantes para transportar a bajo costo sus productos.
* La burda transformación del INCEI en Enabas y que no hace absolutamente nada a favor del pequeño y mediano productor agrícola, eliminando el sistema de almacenamiento de granos básicos constituido por cien centros con capacidad individual de almacenar 24,000 quintales haciendo un monto total de 2,400,000 qqs.
* Ningún apoyo a la promoción, organización, capacitación, asistencia técnica y financiamiento a las cooperativas y asociaciones de los pequeños y medianos.
* Despale inmisericorde de nuestros bosques y desaparición de especies de maderas preciosas bajo un montaje mafioso para terminar con nuestros bosques en un lapso de quince años, según algunos analistas.
* Derroche de C$750 millones anuales para egresar profesionales universitarios que en la mayoría de los casos no inciden en fortalecer el desarrollo del país pues la mayoría trabajan en labores ajenas a su profesión y no se apoya a la formación de técnicos capaces.
Consideramos que nuestro Gobierno (el único honrado en cien años) debiera hacer lo siguiente para aliviar la tragedia de nuestros pequeños y medianos productores :
1. Crear un Instituto de Fomento exclusivo para financiar directamente a los pequeños y medianos, y que al mismo tiempo fomente y organice a éstos en asociaciones y cooperativas (muchos de los tecnócratas actuales no creen en fortalecer a este sector y hablan y mencionan eufemísticamente los “clusters” como para darse más importancia). Este instituto deberá fomentar el riego, la agroindustria y fortalecer organizaciones con auténtica gestión empresarial y verdaderos fines sin lucro.
2. Propiciar que Enabas funcione como verdadero moderador de precios y juegue un papel más dinámico.
3. Suspender por tres o cuatro años la asignación de los US$750 millones para las universidades y apoyar la formación de verdaderos técnicos, financiar y posibilitar que los 800 mil niños que se quedan sin ir a las escuelas asistan al menos hasta completar la primaria y asignarle al ejército una buena millonada para que erradique el narcotráfico y el despale de nuestros bosques.
Que los burócratas del Gobierno vayan a Costa Rica y vean y copien lo bueno que ellos están haciendo por los pequeños y medianos. El Banco Nacional de allá, creado en 1914 dos años después del quebrado Banco Nacional nuestro, todavía financia directamente a este sector.
El autor es especialista en Crédito Rural y Cooperativas.