Roberto Pérez Solís [email protected]
Luego de mes y medio de discusiones, representantes del Ministerio del Trabajo, el Consejo Superior de la Empresa Privada (Cosep) y de los llamados sindicatos blancos, aprobaron lo que a partir del primero de agosto será el nuevo salario mínimo de los trabajadores.
Incrementos minúsculos que van desde los 45 córdobas para los empleados agrupados en el sector municipal hasta cien córdobas para los de la industria manufacturera, fue la “mejoría” que las partes involucradas lograron para los trabajadores.
Nilo Salazar, representante de la Central Sindical de Trabajadores (CST), dijo que aunque los aumentos fueron pocos, decidieron firmar los acuerdos porque vendrán a aliviar en parte la difícil situación de los obreros.
“Ninguno de los que estamos firmando sentimos que llenó la expectativa de lo que buscábamos. Sin embargo, en esta negociación se vieron puntos bastante positivos como es el hecho de que haya existido un debate para lograr esto (el acuerdo)”, señaló Salazar.
EMPRESARIOS: PAÍS PERMITE AUMENTO
Representantes del sector empresarial expresaron su conformidad con la nueva tabla salarial aprobada, porque está de acuerdo a la situación económica del país. “En estos casos ajustamos los salarios mínimos a lo que indica la inflación. Hemos aprobado porcentajes altos que andan por el 10 por ciento, es lo que indica la macroeconomía de este país, a veces los trabajadores dicen en tal sector me das un peso en otros cincuenta, pero esa es la realidad económica de nuestro país”, destacó el miembro del Cosep, Freddy Torres.
“Felizmente llegamos a un acuerdo tripartito entre todas las partes, logrando establecer un salario que quizás no sea el óptimo, pero es el que más se ajustó a las necesidades de los trabajadores. Los salarios no son los óptimos pero sí son dentro de lo peor los mejores” indicó el ministro del Trabajo, Virgilio Gurdián, quien señaló que desde abril del año pasado no se había aprobado una nueva tabla salarial.
FNT NO FIRMÓ ACUERDO
Gustavo Porras, representante del FNT, dijo que no apoyaron los acuerdos porque “dejan al descubierto la demagogia económica del gobierno para con el pueblo trabajador y demuestran una absoluta subordinación a los dictados del Fondo Monetario Internacional”.
Dijo que era ilógico aprobar una nueva tabla salarial cuando los mismos sindicatos firman, “pero lo hacen diciendo que no están de acuerdo con los montos asignados a sectores como el agropecuario”.
Los sindicatos agrupados en el FNT habían solicitado aumentar el salario mínimo hasta en un 40 por ciento del valor de la canasta básica, lo que significaba un ajuste promedio por sector, de unos 300 córdobas, pero esto fue rechazado.