Luis Eduardo Martínez M.ORRESPONSAL /[email protected]
Mientras jugaba un partido de fútbol, el propio día de su cumpleaños número 25, Isaac Fonseca Murillo, un joven universitario, encontró la muerte cuando sobre su cabeza cayeron los parales de una de las porterías en el campo Elías Alonso, de la ciudad de Matagalpa. El suceso se registró el domingo recién pasado y aún mantiene conmovida a la población matagalpina.
Isaac era el menor de cinco hermanos, incluyendo a dos mujeres. Estaba casado con Karla Matamoros López, con quien procreó al pequeño Carlos Isaac Fonseca Matamoros de apenas ocho meses de edad.
El joven deportista cursó estudios primarios en la hoy llamada Escuela Emmanuel Mongalo y los secundarios en el Instituto Autónomo Eliseo Picado, de Matagalpa. El día del trágico accidente, Fonseca se encontraba en el período de vacaciones, pues estudiaba el último año de la carrera de Agronomía, en la Universidad Nacional Agraria, UNA, recuerda doña Silvia Murillo, madre del muchacho.
“Era su único vicio, jugar fútbol. Desde pequeño le gustaba”, exclama doña Silvia, mientras muestra dos fotografías en las que aparece su hijo: en una carga al pequeño Isaac y en la otra aparece junto a tres de sus compañeros de equipo, quienes le recuerdan como un joven alegre, sano y buen estudiante.
El dolor persiste. En casa de la familia Fonseca Murillo, en el barrio Guanuca, de Matagalpa, piden a Dios por que no se repita un incidente similar al que ellos sufrieron, al perder a Isaac.
Fonseca Murillo jugaba para el equipo Santa Cruz, del barrio Guanuca, el que se enfrentaba al equipo Liberación, en el desarrollo de la liga local de fútbol. Durante una apretada jugada en una de las porterías, los parales cayeron sobre la cabeza del joven universitario. El partido se detuvo.
Jugadores de ambos equipos trataron de ayudar, infructuosamente, al compañero y amigo que manaba abundante sangre de su cabeza. Poco después, a bordo de un vehículo particular lo llevaron hacia el Hospital Regional César Amador Molina. El esfuerzo fue en vano. El joven futbolista había fallecido tras el golpe de la pesada portería.
El trágico accidente originó toda una serie de reacciones entre los compañeros y amigos de Fonseca Murillo, cuyos restos fueron sepultados la tarde del lunes, en el cementerio local.