¡Qué lástima, San Juan del Sur!

Margarita R. de Dorn*

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¡Qué lástima, San Juan del Sur!


Margarita R. de Dorn*




Revisé en el Diccionario de la Real Academia Española la palabra alcalde y llamaron mi atención dos de sus significados:

1. Presidente del ayuntamiento de un pueblo o término municipal, encargado de ejecutar sus acuerdos, dictar bandos para el buen orden, salubridad y limpieza de la población, y cuidar de todo lo relativo a la Policía urbana. Es además, en su grado jerárquico, delegado del Gobierno en el orden administrativo.

2. De barrio. El que el alcalde nombra en las grandes poblaciones para que en un barrio determinado ejerza las funciones que le delega.

He conocido y aprendido a querer a San Juan del Sur y su gente desde hace seis años, in situ y a través de mi esposo, quien junto con su familia vivieron por varios años allí. Recientemente fui con mi familia, como en muchas otras ocasiones, y me causó mucha tristeza observar las condiciones de abandonado, sucio y mal oliente en que se encuentra uno de los supuestos “destinos turísticos” de importancia y de mayor belleza natural de Nicaragua. Y uso la palabra supuesto no porque San Juan del Sur no reúna las condiciones necesarias para serlo, sino por la falta de amor que se observa en el cuidado de ese pintoresco y paradisíaco lugar. Es una lástima que en vez de ir mejorando va empeorando.

Cuando se conoce a una persona o se visita un lugar, la primera impresión de lo que se observa es bien importante, ya que siempre es lo que queda. Cuando sabemos que tendremos visita de amigos o familiares en nuestra casa, nos esmeramos en limpiar y en prepararnos para atenderlos de la mejor forma que sabemos hacerlo. Es más, si alguien nos llega de sorpresa, también inmediatamente de forma disimulada vamos escondiendo (aunque sea debajo de las camas o sofás) y ordenando lo que se encuentra fuera de su lugar, porque sabemos lo importante que es esa primera impresión.

Como bien explican las dos definiciones mencionadas al inicio de este artículo, el alcalde debe realizar (crear) acuerdos que ordenen y orienten a la población, debe ser creativo en cuanto a poder desarrollar programas higiénicos, de limpieza, de educación y cultura. Paralelamente, la población también tiene el deber de aportar ideas y colaborar con el alcalde, además de exigir que ejerza las funciones para las cuales fue electo por ellos mismos, y que sus impuestos, que con tanto esfuerzo pagan, sean invertidos para el bienestar de la comunidad.

Pero lo importante de todo esto es hacerlo con amor, enamorados de su lugar o ciudad, como si fuera nuestra casa. Cuando existe amor, hay interés y las cosas se hacen de manera espectacular, diferente. Es sólo cuestión de actitud y de romper el círculo vicioso. Por sus obras los reconocerán. Un buen ejemplo es el municipio de Muy Muy, Matagalpa, que consta de 13 comarcas en un territorio de 365 km2, con 17 mil habitantes. La municipalidad junto con sus pobladores están demostrando que sí se pueden hacer las cosas diferentes, cuando hay verdadero interés y amor. Han sido premiados por España y Japón. Es un ejemplo de la buena orientación de parte de las autoridades.

Es necesario hacer un alto en el camino y cambiar de actitud, dejar a un lado la dejadez, el desánimo. Pensar diferente. Ser creativos, dinámicos e implementar ideas nuevas que involucren tanto a las autoridades locales y a los ciudadanos. Estoy segura que existen empresas, organismos e instituciones que podrían colaborar con campañas de higiene, educativas, y de cultura, siempre y cuando se demuestre interés en querer hacer bien las cosas.

Pronto habrá elecciones municipales, y habrá que hacer muy bien la elección. Aquí unas cuantas características, coincidentes con diferentes personas, que describen cómo debería ser la persona que desee que lo elijan para alcalde:

Preparación académica. Emprendedor. Trabajador. Responsable. Honesto. Creativo. Capaz. Excelentes relaciones humanas. Con liderazgo natural, socialmente representativo de la comunidad. Carisma. Principios morales, éticos y cristianos. Accesible. Dinámico. Positivo.

La excusa de que “es más fácil criticar que hacer”, no es válida, sobre todo en el caso de las alcaldías donde perciben aporte monetario tanto de los ciudadanos como de otras instituciones. La mejor forma de hacer política es llevando el bienestar a sus conciudadanos de una forma honesta y transparente.

Los sanjuaneños deben enamorarse de su lugar, cuidarlo y ser los pioneros para transformar San Juan del Sur en un verdadero destino turístico para los nicaragüenses y extranjeros que visitan nuestro país, así como también en un orgullo nacional. ¡Ánimo!

* La autora es licenciada en Diplomacia y Relaciones Internacionales

Editorial
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