- Ejército desmiente versión hollywoodesca de valentía inigualable
EFE
Washington/
La soldado Jessica Lynch, que fue rescatada por fuerzas especiales de EE.UU. durante la guerra de Irak, no fue herida mientras luchaba bravamente, como se dijo entonces, sino cuando su vehículo se estrelló contra otro, según un informe del Ejército de Tierra publicado recientemente.
La investigación concluyó que el 23 de marzo —el tercer día de la guerra— el comandante de la unidad, capitán Troy King, se equivocó y guió al convoy en el que viajaba Lynch con otros 32 militares en 18 vehículos por la carretera equivocada hasta Nasiriya, localidad entonces controlada por las fuerzas iraquíes.
Los militares terminaron en una emboscada que costó la vida a once de ellos y heridas a nueve, y seis fueron capturados, incluyendo Lynch.
Los informes de prensa publicados entonces señalaron que la soldado disparó con sus dos armas contra el enemigo hasta agotar su munición, recibió impactos de bala y fue acuchillada antes de ser hecha prisionera.
Lynch se convirtió en un ejemplo de valentía que estimuló el patriotismo de la nación en un momento en que las bajas estadounidenses aumentaban por los ataques a las líneas de abastecimiento que seguían a las avanzadas camino de Bagdad.
Sin embargo, el informe declara que Lynch resultó herida cuando su vehículo se estrelló contra un camión ante fuego enemigo.
La situación era “desesperada” para la soldado y sus compañeros, que se comportaron “honorablemente”, según la investigación, divulgada el viernes.
“Los trágicos resultados de este error (de orientación) colocaron a los soldados… en un torrente de disparos de un enemigo versátil”, afirma el informe.
En la batalla encarnizada de 90 minutos muchos de los fusiles de asalto M-16 —el arma básica del Ejército de EE.UU.— y dos tipos de ametralladoras fallaron.
ARMAS SE TRABARON
El documento señala que los miembros de la Compañía de Mantenimiento 507 —que incluía a mecánicos, cocineros y otro personal de apoyo—- no había mantenido sus armas correctamente mientras avanzaban rápidamente por el desierto.
Un soldado intentó disparar con la única ametralladora de calibre .50 de la unidad pero ésta no funcionó y resultó herido.
Asimismo, algunos vehículos se atascaron en la arena, uno se quedó sin gasolina y las baterías de algunas radios se acabaron.
Además, “la profunda fatiga, el aislamiento y las severas condiciones ambientales” agravaron la situación para unos soldados que habían avanzado casi 70 horas sin apenas descanso desde Kuwait.
Sin embargo, el informe no ha respondido a todas las preguntas en torno al incidente.
PREGUNTAS AÚN SIN RESPUESTAS
Arlene Walters, madre del sargento Donald Walters, que murió en el ataque, afirmó que muchos detalles siguen sin estar bien explicados, en una entrevista publicada por el diario “The Washington Times”.
El documento dice que el vehículo en que el sargento viajaba se averió durante la emboscada y, mientras otro soldado fue recogido por otro vehículo, no está claro si su hijo lo fue también o no.