- Rumsfeld declara que no se atacó Irak por las armas prohibidas de Saddam, como se alegó antes de la guerra. “Esa no fue la razón”, dijo al Congreso
- Nuevo enfoque sobre la seguridad estadounidense tras atentados de 2001 fue el motor principal, destacó
EFE y Reuters
WASHINGTON.- El secretario de Defensa de EE.UU., Donald Rumsfeld, admitió ayer ante el Congreso que la invasión de Irak no se llevó a cabo porque hubiera nuevas evidencias sobre los supuestos arsenales de destrucción masiva del régimen de Bagdad.
“La coalición no actuó en Irak porque hubiéramos descubierto nuevas y espectaculares evidencias del intento de Irak por hacerse con armas de destrucción masiva”, dijo el jefe del Pentágono en una comparecencia ante el Comité de Servicios Armados del Senado.
Pese a que la “amenaza inminente” de que Bagdad pudiera utilizar las armas de destrucción masiva contra sus vecinos o contra EE.UU. fue la principal razón para justificar la guerra, Rumsfeld aseguró ayer que la invasión se hizo bajo un prisma diferente.
El secretario de Defensa explicó que “actuamos porque vimos las evidencias ya existentes bajo una nueva luz, bajo el prisma de nuestra experiencia del 11 de septiembre” de 2001.
Ese día, en el que más de 3,000 personas murieron en atentados en Nueva York, Washington y Pensilvania, “cambió nuestra apreciación sobre nuestra vulnerabilidad y los riesgos que afronta EE.UU. frente a Estados y grupos terroristas”, añadió Rumsfeld.
El secretario de Defensa manifestó que, al margen de los errores que se cometieron y de que sigue sin haber rastro de las armas, la evidencia de que Bagdad tenía esos programas es que Saddam Hussein “siguió mintiendo y obstruyendo a los inspectores de la ONU”.
“La conclusión lógica es que lo hizo porque quería mantener sus armas y creía que podía seguir burlando a la comunidad internacional otros 12 años más”, argumentó el jefe del Pentágono, quien añadió: “Estados Unidos no eligió la guerra. Lo hizo Saddam Hussein”.
“Su régimen tenía la obligación internacional de destruir sus armas de destrucción masiva y de probar al mundo que lo había hecho, y se negó a hacerlo”, agregó el secretario de Defensa.
Esta intervención se produjo en el marco de la creciente polémica por la incapacidad de las tropas aliadas de encontrar las supuestas armas químicas, biológicas y nucleares del régimen de Saddam Hussein, y las evidencias de que, además, se usó información incorrecta sobre los presuntos intentos de Irak de lograr armas nucleares.
La Casa Blanca reconoció ayer por primera vez que no debió dar crédito a un informe del espionaje británico que aseguraba que Bagdad trató de comprar uranio en Níger para un supuesto programa de armas nucleares y que el presidente George W. Bush incluyó en su discurso sobre el Estado de la Unión del pasado 28 de enero.
“Sabiendo lo que sabemos ahora, la referencia al intento de Irak de adquirir uranio en Africa no debería haber sido incluida en el discurso”, afirmó la Casa Blanca en un comunicado.
En rueda de prensa en Pretoria, en el marco de su gira africana, Bush dijo estar convencido de haber hecho “lo correcto” al invadir Irak y restó importancia al asunto, al señalar que lo que cuenta es que “ahora (Husein) no está intentando comprar nada, está fugado”.
En la misma línea, Rumsfeld subrayó que esa información “no fue la razón” para ir a la guerra.
CAPTURAS DE PROMINENTES EN IRAK
Las fuerzas estadounidenses dijeron el miércoles que tienen bajo su custodia al ministro del Interior del derrocado gobierno de Saddam Hussein, y a un miembro de alto rango del Partido Baaz y del Consejo del Comando Revolucionario.
Un comunicado del Comando Central dijo que el ex ministro del Interior Mahmoud Diyab al-Ahmed, quien fue capturado el martes, ocupa el número 29 en la lista de los 55 iraquíes más buscados por Washington.
También el martes, Mizban Khidr Hadi, miembro de alto rango del Partido Baaz y del Consejo del Comando Revolucionario, se entregó en Bagdad. Al Hadi ocupa el número 23 en la lista de los más buscados y está representado por el “nueve de corazones’’.
Los arrestos elevan a 34 la cifra de funcionarios y oficiales iraquíes de alto rango que han sido capturados o se han entregado. (Reuters)
DEMÓCRATAS EXIGEN INVESTIGACIÓN
Varios líderes demócratas pidieron una investigación exhaustiva de la información sobre las supuestas armas de destrucción masiva de Irak. “Esta es una admisión muy importante”, declaró Tom Daschle, el líder de los demócratas en el Senado. “Es un reconocimiento de que nos dieron información errónea y es una razón más para realizar una investigación completa lo antes posible, de todos los hechos en relación a esta situación”, añadió.
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