- Especialista confirma el potencial del país para impulsarlo pronto
- Masaya y Granada encabezan la lista para desarrollar esta alternativa generadora de ingresos
Mario José Moncada yGiselle Alemán [email protected]
El desarrollo de un eje agroecoturístico entre Masaya, Granada, Las Isletas y el Volcán Mombacho, aprovechando las fincas agropecuarias que existen en la región, podría ser una de las alternativas para incentivar aún más el crecimiento de la actividad turística de Nicaragua.
El economista ambiental y consultor internacional, Juan Aguirre, apostó por lo que llamó “el nuevo negocio agropecuario del siglo XXI”, en referencia al turismo alternativo.
Durante un seminario realizado ayer en el Instituto Interamericano de Cooperación para la Agricultura (IICA), Aguirre refirió que durante el año 2000 en todo el mundo el turismo generó 478 mil millones de dólares, de los cuales apenas 120 millones correspondieron a Nicaragua, un país con una variedad de riquezas naturales en sus más de 130 mil kilómetros cuadrados de extensión.
Aguirre habló, en ese sentido, del potencial de las regiones de Masaya y Granada para impulsar el desarrollo del agroecoturismo, teniendo como eje central la actividad cafetalera radicada en el Volcán Mombacho, más las fincas donde se fomenta la ganadería y se cultiva arroz, frutas y vegetales, por ejemplo.
El proyecto piloto plantea contactar a los dueños de 18 haciendas cafetaleras identificadas en el Mombacho, para analizar su potencial de convertirse en agrofincas y en agroalbergues para los turistas.
El especialista explicó que el agroecoturismo incluye la venta de productos de la finca, de servicios de alojamiento y alimentación, pero también la venta de otros servicios turísticos tradicionales como la cultura, las tradiciones y la historia.
Por tal razón, dijo que al eje bien se podrían integrar la ciudad de Granada con su historia colonial; Masaya y los Pueblos Blancos de Catarina, San Juan de Oriente, Niquinohomo, Diriá y Diriomo, con su cultura y artesanías; más Las Isletas del Lago Cocibolca, con su componente de sol y playa.
OJO CON LOS NORTEAMERICANOS
Entre los norteamericanos, el segundo grupo después de los centroamericanos que más visitan Nicaragua, hay un creciente interés por practicar el agroecoturismo, según detalló el especialista.
Los norteamericanos que más prefieren este tipo de turismo especializado residen sobre todo en las zonas urbanas de la Costa Oeste (Pacífico), con edades de entre 25 y 54 años, de educación universitaria, con preferencias de viajar en el verano principalmente, con su pareja y familias, y dispuestos a estarse en un país entre 4 a 14 días.
Un ecoturista experimentado gasta en promedio en su viaje un total de cinco mil dólares, cuando un regular puede utilizar alrededor de dos mil dólares.
Según datos del Instituto Nicaragüense de Turismo (Intur), durante los primeros cuatro meses del año han ingresado al país en calidad de turistas 165,463, de los cuales 97,870 son centroamericanos y 42,199 norteamericanos.
PEQUEÑOS HOTELES SE FORTALECEN
Propietarios de 30 pequeños hoteles recibieron durante dos días el taller “Pautas de Competitividad en la Comercialización y Comunicación de Productos y Servicios Turísticos”, como parte de una estrategia de desarrollo turístico en Centroamérica, impulsada por la Organización de Estados Americanos (OEA).
La presidenta de la Asociación de Propietarios de Pequeños Hoteles de Nicaragua, Sandra Mejía, explicó que el taller esta enfocado en identificar cuáles son las debilidades y necesidades del sector.
“Se abordaran temas sobre la funcionalidad, comercialización, seguridad y se hará énfasis en el tema calidad del servicio al cliente que en nuestro país aún es deficiente debido a la falta de profesionalismo del personal”, explicó Mejía.
Mejía consideró que iniciativas de este tipo sirven de impulsor al sector de los pequeños hoteles, “que a pesar de que contamos con poco apoyo del Intur (Instituto Nicaragüense de Turismo), hemos logrado mantenernos unidos”.
Dentro de los temas que se abordaron en el taller está el problema del escaso financiamiento para este sector, lo que afecta el crecimiento de estos negocios.
Mejía lamentó que el Intur realice poca o ninguna gestión para facilitar los créditos en el sector. De igual forma señaló que un gran obstáculo para la inversión es alto costo de los servicios básicos.
Sobre los continuos cambios de los presidentes ejecutivos del Intur, Mejía señaló que éstos afectan de forma extremadamente negativa al sector al restarle estabilidad al rubro.
“Para ponerte un ejemplo. Tenemos cuatro años de estar negociando un convenio con el Intur, pero han pasado tantas personas por ese cargo, que aunque el proyecto les interese no les da tiempo para firmarlo. Así nunca vamos a desarrollarnos”, dijo un tanto molesta.
Finalmente, expresó que los representantes del sector viajarán el próximo año a países del Caribe donde este tipo de iniciativa ya fue puesta en práctica.
LO BUENO Y LO MALO
El agroecoturismo puede generar mayores ingresos para los empresarios, si se logra pasar de tres a cinco días la estadía de un turista promedio. Además, generaría divisas y tributos adicionales para el gobierno central y municipal.
En la parte ambiental, fomentaría el uso racional de los recursos naturales, la protección de la biodiversidad, y ampliaría el ámbito productivo de la agricultura al sector servicios.
Pero es una actividad que también tiene sus costos directos como un suministro adicional de agua y un manejo de desechos sólidos y líquidos.
Los estudios también hablan de costos “inducidos” como la droga, la prostitución, la inseguridad personal y el incremento del costo de la vida.
HORA DE ACTUAR
El representante del Instituto Interamericano de Cooperación para la Agricultura, Gerardo Escudero, sostuvo que el agroecoturismo “es una actividad rentable: la impulsamos ya, o si no, otros países van a ganarnos la partida”.