Rosario Hernández
Como el trabajo en equipo es interacción e involucramiento de todos los empleados en una empresa, ¿podríamos hablar de trabajo en equipo los nicaragüenses?, o sea que todos al unísono dijéramos: ¡queremos una Nicaragua mejor!
Recuerdo que hace años, en una reunión con funcionarios de un organismo internacional, se decía que el problema de Nicaragua no era ‘macro’, sino ‘micro’, porque en la medida en que todas las empresas de manera individual generen empleo y riqueza al país, los problemas ‘Macros’ se reducirían.
Las empresas del sector privado, micros, pequeñas, medianas y grandes pueden liderar este cambio, generar mayores volúmenes de producción que lo que tienen actualmente, para satisfacer a una mayor población —las cifras oficiales indican el aumento de la población nicaragüense—, pero en algunos casos, la demanda esta limitada por el poder adquisitivo.
John Maxwell, autor del libro Las 17 leyes incuestionables del trabajo en equipo, nos dice que los equipos vienen de toda forma y tamaño, si está casado forma equipo con su cónyuge, si está laborando, pues forma equipo en su organización con sus colegas, si ayuda como voluntario en alguna beneficencia pública, también forma equipo con otros voluntarios. Maxwell indica que la creencia de que una persona sola puede hacer algo grande es un mito, porque casi siempre se apoya de otras personas para lograrlo.
La gente sigue a los líderes y hasta casi hacen lo mismo, por lo tanto, los que tienen el rol de tomadores de decisiones con personal bajo su responsabilidad, pues tienen un gran reto en su vida profesional y personal.
Los líderes de hoy actúan diferentes de los de ayer y aún más los del futuro tienen una tarea diferente por delante. Los que ya la descubrieron serán los que alcancen el éxito.
Randolph Posner en: ‘Las diez reglas de oro para trabajar en equip