Zapatos

Ignacio Soto Faltaban quizás unos 20 minutos para las nueve de la noche cuando llegué a una tienda de calzado en Metrocentro, para realizar una compra rápida y sobre todo efectiva. La tienda estaba cerrada pero con personas adentro. Golpeé la puerta con educación y salió una señora que me dijo amablemente que ya estaban […]

Ignacio Soto

Faltaban quizás unos 20 minutos para las nueve de la noche cuando llegué a una tienda de calzado en Metrocentro, para realizar una compra rápida y sobre todo efectiva. La tienda estaba cerrada pero con personas adentro. Golpeé la puerta con educación y salió una señora que me dijo amablemente que ya estaban cerrando. Le expliqué mi urgencia en adquirir un par de zapatos, pero me dijo que la caja ya estaba cerrada.

Sin embargo, se apareció un señor, le dijo a la empleada que necesita comprar algo, y la señora le dejó entrar, lo que provocó mi enojo porque tanto el señor como yo teníamos el mismo derecho a comprar. Espero que pongan un letrero con el horario de atención para evitar al menos preguntar, pues según me informaron el horario de atención allí es de 10 de la mañana a las 9 de la noche. Tal vez la próxima vez llego al menos una hora antes.  

Puede interesarte

×

El contenido de LA PRENSA es el resultado de mucho esfuerzo. Te invitamos a compartirlo y así contribuís a mantener vivo el periodismo independiente en Nicaragua.

Comparte nuestro enlace:

Si aún no sos suscriptor, te invitamos a suscribirte aquí