- Podría ser el fin de esta temporada o quizá de su carrera
- 4 millones 200 mil dólares, es el salario de Marvin Benard este año. Desde su debut en 1995, habrá ganado al menos 15 millones de dólares.
Edgard Rodríguez C. [email protected]
Cuando Kevin Baxter, entonces redactor de Los Ángeles Times, preguntó a Vern Benard en 1995, qué sentía al ver a su hijo Marvin sentado a la par de Barry Bonds en el dogout de los Gigantes de San Francisco, el señor no respondió, lloró.
Para esta época, los ojos del viejo Vern, deben estar nuevamente húmedos, pero esta vez, expresando una emoción distinta. Su hijo, podría tener sus días contados en el béisbol, y mientras eso se averigua, deberá ir al quirófano esta semana.
Justo cuando parecía camino hacia su recuperación total, mientras su average subía y el tiempo de juego se ampliaba, el patrullero nicaragüense sufrió la ruptura de un menisco en su rodilla izquierda y fue colocado en la lista de lesionados.
Y eso no es todo. Los análisis hablan de la persistencia de complicaciones artríticas en la zona afectada, lo que podría mantenerlo alejado del juego por las próximas dos semanas, quizá la campaña misma, pero también es posible, el resto de sus días.
El pasado domingo 15 de junio, Marvin fue situado como letfielder ante Kansas City. Y ante un batazo que amenazaba con rebotar en la pared, el nica se lanzó al aire y atrapó la pelota, aunque no logró impedir su propio rebote contra la cerca.
El pinolero, aún tuvo aliento para una segunda atrapada espectacular, que al igual que la primera, fue mostrada insistente por ESPN en su noticiero SportCenter. Benard mantuvo con vida a su equipo, pero más que eso, jugó lo más duro que pudo.
¿QUÉ DICE?
Marvin viajará este martes a Los Ángeles en busca de una segunda opinión, aunque de acuerdo a lo que se le ha explicado, una tercera intervención quirúrgica es inevitable y se someterá a ella a más tardar el jueves, dijo a LA PRENSA.
¿Cuál es el escenario?
“Existen dos opciones. Una es que me someta a una operación sencilla y pueda volver a jugar en unas dos o tres semanas a lo sumo, y la otra, es que se me practique una cirugía más seria, pero entonces perderé la temporada y quizá más”.
¿QUE RIESGOS IMPLICA CADA UNA?
“Bueno, si se me hace la más sencilla, quizá juegue este año y a lo mejor unos más, pero cuando llegue a los 40 años o algo parecido, quizá tenga problemas hasta para caminar. La otra apunta a resolver dificultades futuras, pero toma más tiempo”.
¿Y QUE DECIDIRAS?
“Aún no he decidido nada. Precisamente voy a Los Ángeles para sentarme con el doctor y escuchar sobre los riesgos que tendré ahora o más adelante. Pero claro, la decisión es mía y quiero informarme lo más que pueda para hacerlo bien”.
¿EL FINAL?
¿Cómo recibís esta situación?
“Me ha impactado mucho, sobre todo porque se da en el último año de mi contrato y no es bueno adquirir la fama de ser proclive a las lesiones. Yo necesito demostrar que ando bien de salud, pero las cosas no han salido como hubiese deseado”.
¿Qué hay en tu mente ahora mismo?
“Una parte de mí me dice que me vaya a la casa, que lo deje todo, pero la otra, me dice que estoy muy joven como para desistir de continuar en el juego. No quiero llegar a 40 años quejándome que debí haberlo intentado una vez más”.
¿Retirarte es una posibilidad real?
“Claro. Sé que puedo levantarme del quirófano y que el médico me diga: ‘okey, puedes seguir jugando’. También me puede decir: ‘no podrás hacerlo más’. Sé que sería difícil, pero es una posibilidad perfectamente posible”.
¿Retirarte sería un paso bastante difícil?
“Sería dramático para mí. Me gusta jugar. Cuando lo hago me siento libre. Retirarme me dolería mucho, pero a lo mejor al llegar a la casa y ver las caritas de mis hijos, quizá la carga sea más liviana. Mi hijo Isaac está empezando a jugar”.
185 PUNTOS
Marvin Benard, quien se rompió los meniscos de su rodilla izquierda, operada en julio del 2002, será sometido a otra cirugía en el Hospital Stanford en San Francisco.
A sus 33 años, está en su novena temporada en Grandes Ligas, con algunos viajes a las Menores. Este año muestra .185 (54-10) con cinco anotadas y cuatro remolques sin jonrones.