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La comisión parlamentaria de Derechos Humanos inició ayer un proceso investigativo por la supuesta violación a la Constitución y los derechos humanos, cometida por el ministro de Gobernación, Eduardo Urcuyo, contra el panameño-norteamericano Marc Harris, deportado y entregado a Estados Unidos, acusado de lavado de dinero vinculado al narcotráfico.
El presidente de la comisión de Derechos Humanos, Nelson Artola, quien junto al resto de integrantes de esa estructura parlamentaria se reunió ayer con Nubia Gutiérrez, esposa de Harris y la representante del Centro Nicaragüense de Derechos Humanos (Cenidh), Mélida Lumbí, para conocer sus argumentos acerca de la expulsión del ciudadano panameño.
Artola anunció que solicitará a la directiva de la Asamblea Nacional que haga comparecer ante el Plenario a Urcuyo, quien no asistió a la reunión de ayer ni envió a su delegado, pese a que fue invitado con días de antelación, a fin de que explicara el procedimiento que utilizó para deportar a Harris.
El legislador sandinista reaccionó molesto porque tampoco asistió el canciller Norman Caldera y no designó a ningún representante, a quien reprochó porque presuntamente en carta que dirigió al secretario de la Presidencia, Leandro Marín, manifestó que ignoraba y desconocía totalmente el caso de Harris.
“¿Imagínense, qué clase de ministro de Relaciones Exteriores tenemos?, lo más lamentable es que no vino, no mandó a su segundo ni a su tercero ni a su cuarto ni a su quinto y nos incumplió en esta comparecencia”, dijo Artola.
La abogada del Cenidh, Mélida Lumbí, afirmó que Urcuyó debió garantizar a Harris el debido proceso por la vía administrativa, notificarle su disposición, además que violentó la Ley de Extranjería por cuanto no permitió al procesado viajar con su pasaporte, el que actualmente está en poder de su esposa.