- Dramático golpe al equipo que irá a Dominicana
Edgard Rodríguez C. [email protected]
En lugar de una pacha, Henry Roa quizá tenía un bate entre sus manos al nacer.
Su exactitud de movimientos, su precisión para hacer contacto y su consistente eficacia, llegaron a situarlo en otra dimensión respecto al resto de artilleros locales. Henry nació con unas manos y brazos para conectar hits, apoyado por un cerebro que supo descifrar todo tipo de disparo.
Lo grave ahora es que ya no lo tendremos en la Selección Nacional.
Desde ayer, Roa se marchó del país por razones personales, y eso, automáticamente lo ha sacado de los planes del conjunto que irá en agosto a los Panamericanos en República Dominicana, de donde Nicaragua planeaba saltar luego al Mundial de Cuba en octubre.
“Lo vamos a extrañar, tanto como persona como bateador”, lamentó Carlos García, presidente de la Federación de béisbol. “Nos hará mucha falta”, agregó el dirigente.
Roa viajó ayer a EE.UU. de acuerdo a informes de su esposa, Keyla Salazar, quien indicó que el “chele”, podría permanecer al menos por espacio de un mes en ese país.
Henry no asistió a las prácticas el lunes y tampoco lo hizo ayer, lo que provocó cierta inquietud entre los técnicos y el propio García, quienes luego se enteraron de su partida.
Roa debutó en nuestro béisbol a finales de los años 80 y ya para 1990 fue una de las piezas claves en aquel espectacular regreso de los Leones contra los Dantos en la Final.
Un año después, en 1991, hizo su debut con la Selección Nacional durante la Copa de Barcelona. Terminó el torneo con .412 de promedio y desde entonces, se volvió uno de los pilares del club.
Junto a Nemesio Porras, formó el “dúo dinámico” del plantel pinolero. Y cuando Porras salió del escenario, emergió Norman Cardoze, pero Roa siguió convertido en la figura.
OVIEDO A LA CARGA
La salida de Henry Roa de la Selección Nacional, abre las puertas a Juan Oviedo, quien debe ser el tercera base titular del conjunto en los próximos eventos.
Oviedo es actualmente, el jugador que mejor impresión provoca entre los bateadores de la “Pre” y goza de la confianza de los técnicos y de él mismo.
Durante los Juegos Centroamericanos y del Caribe en El Salvador, Oviedo fue antesalista titular y Roa el designado. Eso mismo se vislumbraba ahora.