Ligia Ortega
Hermoso artículo el de Arturo Mcfields (“Magistrados y diputados en vacío espiritual”, LA PRENSA 13 de junio). Leerlo alimentó mi alma pues su escrito refleja lo que hay dentro de él y lo transmite en forma clara, valiente y con mucha sensibilidad humana.
El Poder Judicial y las otras instituciones del Estado están viciadas. Parece que viene de generación en generación, como algo intrínseco muy difícil de erradicar. Es como si hubieran tirado su conciencia en un pozo profundo. Los valores no existen y los principios fueron borrados.
Referente a mandarlos (a los diputados y magistrados) a leer la Biblia, ellos no saben cuál es el significado de principios y valores morales; creerán que principio es comienzo y valores ser machos, abusar del débil y apoderarse de lo ajeno.
La Biblia es el mejor libro que se ha escrito en la Tierra. El que se va de este mundo sin leerla es como que no hubiera nacido. En la Biblia está la sabiduría, el amor, el respeto hacia uno mismo y sus semejantes, la compasión, la misericordia, la fe, la piedad, etc.