- Tachan de “inaceptable” el comportamiento de las autoridades comunistas
EFE
BRUSELAS.- Los ministros de Exteriores de la UE ratificaron ayer las sanciones adoptadas contra Cuba y tacharon de “inaceptable” el comportamiento de las autoridades cubanas, en alusión a las críticas e insultos vertidos contra España e Italia.
Los jefes de la diplomacia europea aprobaron un texto de conclusiones en el que reafirman su “honda preocupación” por el grave deterioro de las situación de los derechos humanos en el país caribeño.
En el mismo documento, los ministros ratifican las medidas y sanciones diplomáticas que adoptaron el pasado día 5.
La reacción de las autoridades cubanas ante estas decisiones, añade el Consejo, responde a un comportamiento “inaceptable” con respecto a la UE, a sus Estados miembros y a los países candidatos.
Asimismo, la UE confirma su intención de “seguir vigilando de cerca la situación del país y en particular, la de aquellos de sus ciudadanos que hace una oposición política pacífica”.
Reitera además su llamamiento para que “todos los detenidos por motivos políticos” sean liberados “inmediatamente”. A la luz de la situación, indican las conclusiones, “la UE está examinando su posición común” sobre Cuba.
LAS SANCIONES
Las relaciones entre Cuba y la UE —el principal inversionista y socio comercial de la isla y su principal fuente de turistas— se han ido deteriorando seriamente en los tres últimos meses desde que el bloque europeo condenó el encarcelamiento de 75 disidentes y las ejecuciones sumarias de tres secuestradores de un barco.
La UE impuso unas sanciones a La Habana que contemplan reducir las ya escasas visitas bilaterales, la participación en actos culturales, invitar a disidentes a las recepciones por las fiestas nacionales europeas y revisar la posición común de la UE que condiciona las relaciones con Cuba a la evolución de la situación de los derechos humanos y de la democracia en la isla.
Fuentes diplomáticas europeas no descartaban que la actual crisis pueda llevar a medidas más drásticas por parte de Cuba. El propio Castro ya advirtió que se tomarían medidas contra el Centro Cultural Español, dependiente de la embajada, y dijo que los diplomáticos que insistan en mantener contactos con disidentes “sobran’’.
DIVERGENCIAS INTERNAS
El ministro italiano de Exteriores, Franco Frattini, dejó clara, antes del inicio de la reunión, su postura a favor de mantener la ayuda, pero sólo la que beneficie al pueblo cubano. Sin embargo, su colega belga, Louis Michel, se dijo contrario a cualquier sanción “ni para Cuba ni para otros países” porque, en su opinión, las sanciones, sean del tipo que sean, no son el medio más adecuado para mejorar la democracia de un país.