Gemelos

Luis Sánchez [email protected]

Un amigo lector me pidió escri-bir sobre el mito griego de Cástor y Pólux, que simboliza el cariño fraternal llevado hasta el sacrificio.

Cástor y Pólux son hijos gemelos de Leda, pero el padre del primero es Tíndaro, rey de Lacedemonia, mientras que el progenitor del otro es Zeus.

Me explico: Leda, cuya extraordinaria belleza es legendaria, se casa con Tíndaro, pero Zeus se enamora perdidamente de ella y para poder poseerla se transforma en cisne, y la embaraza. Pero en la noche de ese mismo día Leda también hace el amor con Tíndaro e igual resulta embarazada. Como consecuencia la bella mujer alumbra dos huevos y de uno nacen Pólux y Helena (la de Troya), hijos de Zeus y por lo tanto semidioses, y del otro nacen Cástor y Clitemnestra, mortales por ser hijos de Tíndaro.

Cástor y Pólux participan en la expedición de los Argonautas, que busca el Vellocino de Oro, y limpian de piratas casi todas las islas griegas. Y cuando Teseo se roba a Helena (quien siendo adolescente es bailarina del templo de Diana) los míticos gemelos asolan el Ática hasta que su bella hermana es liberada.

Cástor, que es mortal, muere combatiendo en el monte Taigeto. Entonces el divino Pólux implora a Zeus que le devuelva la vida a su hermano gemelo, y que a cambio le quite a él la inmortalidad. Zeus revive a Cástor pero a condición de que cuando éste se encuentre en la Tierra, Pólux permanezca entre los muertos.

Así es que Cástor y Pólux viven y mueren de manera alternativa. Pero Zeus, que los ama, conmovido por el sufrimiento y el inmenso amor filial que se profesan, los envía al Cielo y los coloca de manera destacada entre los astros, como dos constelaciones, una de las cuales desaparece mientras nace y se muestra la otra —de modo que nunca pueden estar juntas—, una y otra vez, por toda la eternidad.

Los griegos honraban a Cástor y Pólux bajo el nombre de Dióscoros (hijos de Zeus), y en sus festividades sacrificaban dos corderos blancos y proferían los juramentos de Edépol, los hombres, y Ecástor, las mujeres.

Cástor y Pólux eran representados por las figuras de dos jóvenes de singular apostura, blandiendo una lanza, montados en soberbios caballos blancos y las cabezas cubiertas con un gorro ovalado rematado con una estrella.

El mito de Cástor y Pólux glorifica la amistad, la unión y el amor fraternal, y el ideal moral que los griegos tenían en alta estima.

Convertidos en constelaciones Cástor y Pólux son el tercer signo del Zodíaco (Géminis), el cual evoca que todo individuo tiene dos elementos, uno fijo y el otro variable. Su significación general es lo dual: divino y mortal, blanco y negro, bueno y malo.

El mito de Cástor y Pólux es opuesto al de Caín y Abel, en el que el primero representa las peores y más bajas cualidades del hombre: la codicia, la envidia, el engaño, la traición y la violencia sanguinaria; y el segundo la bondad y la indefensión.

Tal es el destino de la humanidad: vivir dignamente entre la moral fraterna de Cástor y Pólux y morir ignominiosamente por el fratricidio de Caín. La historia de Nicaragua es abundante en ejemplos de esto. Y la de toda Amerindia. Como una maldición atávica que marca a los pueblos mestizos indoamericanos, según Octavio Paz.  

Editorial
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