Ramón Pineda Úbeda
Ante las preferencias de la jueza Juana Méndez para con el reo Arnoldo Alemán, a quienes creemos en la justicia no nos queda más que aguantarnos el coraje que produce su falta de equidad. (Todas las personas son iguales ante la ley y tienen derecho a igual protección. Arto. 27 de la Constitución Política de Nicaragua).
La última es el permiso que otorgó a Alemán para asistir a la promoción de bachillerato de su hijo.
En las cárceles hay miles de padres de familia guardando prisión, cuyos hijos también se promocionan y tienen que aguantarse los deseos de acompañarlos en tan importante momento.
Si es por caridad y amor al prójimo, debería demostrarlo con todos los reos. Hacer lo contrario es prostituir la justicia y alta corrupción.
Jinotega, Nicaragua