René Marcia S.
Blanquita Suárez de Marcia (q.e.p.d.)
Madre:
qué podría decirte ahora que estás muerta,
ahora que estás ausente y que te has ido
viviendo atado a una esperanza inerte
te envío besos porque siempre has sido
después de Dios mi terrenal princesa
el ángel de mi guarda que me cuida
del batallar inmenso que me apresa
a esta quijotesca parodia de la vida…
Y volar hacia ti, con cuánto anhelo
en mi fugaz huida adonde esté mamá,
¿estarás en el aire o en el cielo?
Adonde quiera que estés quiero volar allá.
Me agarraré a los labios de tus Avemarías,
con tu Rosario antiguo iré de pos en pos,
para cuando yo muera con qué inmensa alegría
a tu lado le pido que me lleve mi Dios.