- Carretera a El Jícaro a punto de partirse y el poblado de San
Fernando se quedó sin agua hace
cuatro días
Alina Lorío L.CORRESPONSAL/NUEVA [email protected]
Carreteras cortadas, alcantarillas atascadas, familias en riesgo que habitan a orillas de ríos y precipicios, y tubería de agua potable destruida, son entre otros, los daños ocasionados por las primeras lluvias del invierno, en el municipio de El Jícaro y San Fernando.
Uno de los daños más graves se localiza en el lugar conocido como Arenal de Guajil, en la localidad de San José-Susucayán, municipio de El Jícaro, donde la carretera se encuentra partida y a punto de desaparecer, producto del desborde de una quebrada que, a la vez, inundó un pequeño cafetal vecino.
El temor de las autoridades y líderes comunales es que con las fuertes lluvias que a diario caen en el territorio, la carretera que une al empalme de Santa Clara-Jalapa con el municipio de El Jícaro desaparezca muy pronto y deje incomunicados a los municipios de El Jícaro, Murra, Quilalí y Wiwilí con la cabecera departamental, Ocotal.
COMUNA REALIZA “ALGUNOS REMIENDOS”
El ingeniero Luis Sarantes, alcalde de El Jícaro, informó que está a la espera, este año, de los trabajos de reconstrucción de alcantarillas con el proyecto de adoquinado del Ministerio de Transporte e Infraestructura (MTI) que cubrirá esa vía, para resolver definitivamente el problema, pero mientras tanto realizará “algunos remiendos” con fondos propios de la comuna, que garanticen el tránsito normal de vehículos por esa importante vía.
Por otro lado, se registran cortes y lagunas de lodo o pegaderos en el tramo de once kilómetros de carretera entre San Diego-El Carrizal-Muyuca y San Judas (empalme con Jalapa) que impiden el libre paso de vehículos por esa arteria terrestre intermunicipal.
Sobre este caso, el alcalde de El Jícaro dijo que espera, esta semana, una carta de autorización del MTI, para que el organismo no gubernamental ADRA proceda a su reparación, tal a como se lo han ofrecido.
“Estoy librando de responsabilidad al MTI y esperando esa autorización, tengo un ultimátum de ADRA, que de no tener esa carta a más tardar esta semana, entonces perderemos la oportunidad”, advirtió el alcalde.
Otro punto estratégico de la carretera es la rampla de Susucayán, que con las correntadas del río, el lunes pasado, quedó atascada de basura, malezas y sendos troncos de árboles que arrastró la corriente desde río arriba, lo cual no permite el libre paso de las aguas y amenaza con desbordarse sobre las alcantarillas y propiedades vecinas, impidiendo el paso de transeúntes y vehículos de transporte colectivo y privados.
SAN FERNANDO SIN AGUA
El pueblo de San Fernando, ubicado a unos 30 kilómetros al noreste de Ocotal, se quedó hace cuatro días sin el servicio de agua potable, después que las corrientes del río destruyeron la red de tuberías que proporcionaba el vital líquido a la población urbana.
Tanto en El Jícaro como en San Fernando, la gestión municipal y el uso de recursos propios, han sido necesarios para solventar los daños ocasionados por las primeras lluvias.