- La Juez Local del Crimen de
Chinandega ha dilatado su
sentencia, porque espera respuesta de autoridades salvadoreñas - Corresponsal de LA PRENSA ha
demostrado satisfactoriamente
los fundamentos de su información
Roberto Orozco B. [email protected]
El proceso judicial que por supuesto delito de calumnia se lleva en contra de la corresponsal de LA PRENSA en Chinandega, Carol Munguía, está a la espera de sentencia, porque la Juez Local del Crimen, Claudia Noguera, espera respuesta de las autoridades judiciales de El Salvador con respecto a la investigación realizada en ese país contra el hermano de la parte acusadora.
El 13 de febrero, Munguía publicó una información en la que señalaba que dos nicaragüenses, Alfonso Pallavicini y Luis Alfonso Ñamendis López, habían sido capturados por la Policía de Santa Ana, El Salvador, por falsificación de señas y marcas y presunción de lavado de dólares, porque uno de ellos portaba 21 mil 450 dólares que no fueron reportados, y conducían un vehículo con placas distintas, una de ellas (la delantera) propiedad de la Asamblea Nacional de Nicaragua.
Además, la información indicaba que el vehículo es propiedad de la señora Julia Eulalia Pallavicini Meza, cónyuge del diputado sandinista por el departamento de Chinandega, Freddy Solórzano Altamirano, y hermana de Alfonso, uno de los detenidos en El Salvador. También, la nota periodística se refería a informaciones brindadas por la Policía Nacional, sobre la captura de dos conductores de taxis que transportaban mercadería supuestamente contrabandeada, propiedad de doña Julia.
LA ACUSACIÓN
Doña Julia Pallavicini, quien también se identifica como Julia Eulalia Pallavicini Rivas, acusó criminalmente a Munguía el 24 de febrero pasado. Su representante legal argumentó que la información periodística hace aparecer a su representada como involucrada en el delito de lavado de dinero y contrabando, por lo que se siente ofendida. La juez Noguera dio curso a la acusación y, a partir de allí, se inicia un proceso en el que Munguía ha demostrado satisfactoriamente los fundamentos de su reporte periodístico.
Lo primero que la defensa de Munguía demostró, a cargo del doctor Mauro Sevilla Morales, según copia del expediente judicial del proceso en poder de LA PRENSA, es que la presunción sobre la actividad de contrabando de mercadería y su vínculo con la señora Pallavicini, quedó plenamente comprobada.
El folio 54 del expediente judicial, contiene la declaración testifical del comisionado Domingo Navas Fúnez, Segundo Jefe de la Policía de Chinandega, quien capturó a los conductores de dos taxis que trasladaban mercadería, aparentemente ilegal, de Somotillo a Chinandega, el 16 de diciembre del año pasado.
Los conductores fueron identificados como Roberto Enrique Álvarez Medina y Oscar Armando Quiñónez Mendoza. Ambos fueron capturados luego que el comisionado Navas les diera persecución policial en una patrulla, cuando se dirigía a Somotillo en misión de trabajo.
En ambos vehículos, la Policía encontró 22 cajas de repuestos para bicicletas. Los conductores habían sido contratados por Andrea Isabel Carranza, quien dijo que la mercadería pertenecía a doña Julia Pallavicini, tras no presentar ningún tipo de documentación requerida.
Pero lo más importante de la declaración del comisionado Navas indica que Quiñónez se le acercó cuando estaban en la delegación policial de Somotillo, para solicitarle que lo apoyara en lo referente al desacato a la autoridad (luego de huir cuando la Policía le hizo el alto) y a la multa por violación a las normas de tránsito, a cambio de declarar la verdad.
Quiñónez confirmó en su declaración ante la Policía que, en efecto, la mercadería ocupada respondía a un contrabando, y el comisionado Navas concluye diciendo: “… de acuerdo a todo lo señalado en esta declaración y de la forma como ocurrieron los hechos relatados, presumiblemente estábamos ante la presencia de un actividad de contrabando”.
Lo mismo señaló el capitán José de la Cruz Contreras, quien para esa fecha fungía como jefe policial de Somotillo. El contrabando quiso ser disimulado con documentos presentados posteriormente, pero Contreras aseguró: “… algo que llamó la atención fue que la factura (que se presentó luego) tenía fecha de un día antes (de la captura) y la señora (Carranza) había dicho que tenían cinco días de que le habían entregado la mercadería”.
LO QUE HACE FALTA
En el proceso falta demostrar a la defensa, que Munguía señaló sospechas de lavado de dólares contra Alfonso Pallavicini y Luis Alfonso Ñamendis López, porque las diligencias policiales iniciales se efectuaron en El Salvador y, al final, cuando ambos fueron pasados a un tribunal allá, se les procesó judicialmente sólo por falsificación de señas y marcas.
Sin embargo, el doctor Sevilla solicitó a la juez Noguera, que solicitara a las autoridades judiciales de El Salvador, si existió o no investigación primaria por sospechas de lavado de dinero. La petición se hizo, pero aún la juez Noguera espera respuesta.
CALENTURA AJENA
Un detalle importante presentado por el doctor Mauro Sevilla ante la Juez Local del Crimen de Chinandega, es que la acusación por calumnia en contra de Carol Munguía es insostenible, porque no se dice por ningún lado en la nota periodística, que Julia Pallavicini es autora de los ilícitos señalados.
Asimismo, la información sólo refiere que los capturados en El Salvador usaron el vehículo de Julia Pallavicini, lo que no es lo mismo que decir que Julia Pallavicini cometió delito.
NUNCA CUESTIONADA
La defensa de Carol Munguía demostró que no existió nunca voluntad delictiva por parte de la corresponsal de LA PRENSA en Chinandega, quien tiene más de 20 años de ejercicio profesional y nunca ha sido procesada por calumnias o injurias. Tampoco hubo ánimo de realizar alguna falsa imputación.