- “El cilindro tiene una etiqueta que indica que es tóxico, pero está en sueco, por lo que seguramente el que lo compró no pudo entender”, dice bombero
Jehú Hernández [email protected]
El Ministerio del Ambiente y Recursos Naturales (Marena) decidirá el destino final de un peligroso tanque que contenía amoníaco, y que puso en peligro la vida de Juan Miguel Obando, su esposa, tres hijos y vecinos del barrio Salomón Moreno, de Managua.
Un equipo de bomberos trasladó el tanque hacia un cauce ubicado a unos cien metros hacia el norte de la vivienda, donde lo enterraron como una medida preventiva provisional.
El cilindro fue comprado por Obando en el sector de La Subasta, con la intención de convertirlo en un compresor de aire, sin advertir el peligro al que se expondría una vez que tratara de abrirlo.
Según el ingeniero Jaime Delgado, presidente de la Asociación de Bomberos Voluntarios, quien trabaja con la Dirección General de Bomberos (DGB), la exposición a esa sustancia provoca quemaduras en las vías respiratorias, daños en la piel, caída del cabello y, en el peor de los casos, la muerte.
Los afectados se alejaron rápidamente de la vivienda, advirtiendo del peligro a los vecinos que en cuestión de minutos causaron alarma en el sector ubicado del Centro de Salud, una cuadra al Este y dos cuadras al Norte, para luego llamar a los especialistas de la DGB.
Delgado advirtió a la población que tenga más cuidado al tratar de abrir cilindros de los que desconozcan su contenido, ya que en ciertos casos pueden explotar o expulsar sustancias tan peligrosas que causan la muerte o daños irreparables a la salud humana.