- Comerciantes enfrentan la
temporada con escasas ofertas y poca demanda
Amparo Aguilera [email protected]
El cielo ya está opaco. Sin embargo para Rigoberto Torres, pequeño comerciante del Mercado San Miguel (Iván Montenegro), eso ya no es motivo de buenas ventas.
Según refiere, en este mes adquirió varias docenas de zapatos resistentes al invierno para probar la suerte. “Decidí ofertar sólo este producto de la temporada, para no enjaranarme. Pero vale más, porque comenzaron las lluvias y las ventas siguen igual de malas. Imagínese, ni el par de 25 córdobas logro movilizar”, comenta.
Como Torres, el ambiente en los mercados, centros de compra y semáforos se muestra con escasas ofertas para la época, tanto en volúmenes como en opciones pues éstas, de momento, se enfrascan en paraguas, sombrillas y capotes.
Durante un recorrido realizado por LA PRENSA se comprobó, por ejemplo, que en los mercados de la capital, un promedio de tres de cada 10 establecimientos exhiben productos de invierno.
De éstos los que se observan son los paraguas de doble varilla con diseños nada novedosos.
“RALAS”
También se aprecian sombrillas floreadas, que por su tamaño resultan propicias para niños; capotes con colores transparentes… cortos, a la rodilla; largos, hasta el ojo del pie, y con tallas para menores.
Aunque en zapatos de invierno las exhibiciones se cuentan en una mano. Ya que una de cada 20 tiendas expone uno que otro estilo, aptos para personas de tercera edad y hombres.
Esta realidad contrasta con la que rememora doña Rosario Mairena, vendedora del Mercado Central (Roberto Huembes), quien cuenta que hace dos años, “abundaban” por docenas las anteriores ofertas. “Pero desde el 2002 empezaron a ralearse por la crisis”, detalla.
EN ESPERA
En otros centros comerciales, el panorama tampoco es alentador. Uno de cada 10 negocios exponen paraguas para señoras, sombrillas y capotes para niños.
“Porque las ventas no se mueven mucho. Apenas a la semana se venden dos de cada producto, por eso la proyección de junio a julio es mercadear 200 por unidad, 50 menos respecto al 2002”, refiere Willian Calero, a cargo del departamento de ventas en una tienda de clase media.
Mientras en algunos semáforos, uno de tres vendedores ambulantes optan por ofertar de cinco a ocho paraguas al día. “Pero no se nos venden, a pesar de los (recientes) aguaceros. Tal vez iniciando junio la cosa mejore”, confía el vendedor Carlos Zamora López.
PARA TODOS
40 a 130 córdobas es el costo, por unidad, de los paraguas en Managua.
45 a 65 córdobas es el precio de las sombrillas, con tamaño mediano.
35 a 65 córdobas, es el costo promedio de los capotes, tanto para niños como para adultos.
25 a 60 córdobas, por par, se encuentran los zapatos de invierno.
20 a 35 córdobas oscila el valor, por unidad, de las sombrillas pequeñas.
HASTA JUNIO
Según los comerciantes, hasta la primera semana de junio empezarán a exhibir ofertas de invierno que incluirán chaquetas y volúmenes mayores de paraguas, sombrillas y capotes. Porque aseguran que después de mayo usualmente mejoran las ventas. “Así sucedió el año pasado. La esperanza es que en este año nos pase igual”, expresó doña Aleyda Rodríguez.