“La dama de hierro”

Nada que ver con una trillada canción de los años ochenta, Amparo Ballivián se define como una dama de hierro por su inflexibilidad en el cargo público que ocupó en Bolivia. Estará en Nicaragua tres años, y a siete meses de haber llegado ya adora la gentiliza de la gente, la naturaleza y el clima. […]

  • Nada que ver con una trillada canción de los años ochenta, Amparo Ballivián se define como una dama de hierro por su inflexibilidad en el cargo público que ocupó en Bolivia. Estará en Nicaragua tres años, y a siete meses de haber llegado ya adora la gentiliza de la gente, la naturaleza y el clima.

Gustavo Ortega Campos [email protected]

Pocas personas son tan categóricas para describir su personalidad, una de ellas es Amparo Ballivián, representante del Banco Mundial en Nicaragua desde hace siete meses y “bautizada” con el mote de “La Dama de Hierro” en su Bolivia natal, cuando estuvo ocupando el cargo de presidenta ejecutiva de las aduanas.

“Soy extremadamente inflexible cuando se trata de velar por los bienes públicos”, respondió sin tapujos al averiguar acerca del sobrenombre colocado por los medios de comunicación bolivianos.

Muy amena y conversadora, propietaria de muchos ademanes y de una elocuencia especial, esta doctora en Econometría, una de las asignaturas más arduas entre los economistas, ahora sonríe al recordar que tras una operación en la columna vertebral, la identidad le ha cambiado y ahora es “La Dama de Titanio”, debido al material implantado para corregir su padecimiento.

A sus 43 años, calcula que ha recorrido al menos 35 países del mundo, lo que le ha llevado a que cada uno de sus tres hijos (dos niñas y un varón) tenga nacionalidad diferente: Suiza, Bolivia y Costa de Marfil.

Asegura que su esposo es ahora un excelente “amo de casa” por decisión de ambos, pues explica que un trato entre ellos ha garantizado la armonía entre sus profesiones, sus responsabilidades laborales y la familia, conformada hace 16 años.

¿Qué la trajo a Nicaragua, pues tengo entendido que contaba con gran prestigio en su gestión en Bolivia?

No tenía pensado salir de Bolivia, ya había viajado por bastantes lugares y quería quedarme ahí, pero por circunstancias de la vida, mi esposo y yo decidimos salir…

¿Circunstancias?

Yo ya había trabajado en el Banco Mundial y me mantenía en contacto frecuentemente con el vicepresidente para América Latina, que en varias ocasiones me había hablado de la posibilidad y del interés de que yo regresara al Banco… yo tenía claro que no quería regresar a Washington (sede del organismo), tampoco quería alejarme de Bolivia, así que la opción era trabajar en América Latina.

Y surgió Nicaragua…

Al nivel que me correspondía sólo había dos plazas: Nicaragua y Venezuela, bueno… en Venezuela, con todos los problemas que tiene el país y por motivos de seguridad no me atrevía mucho… y Nicaragua no la conocía, me vine el mes de junio del año pasado a conocer el país rápidamente, para ver asuntos de casa, el colegio, la oficina, etc. También anduve un poco por las playas, pues también debía pensar en el plano familiar, lo vi todo, vi que era un lugar muy tranquilo, prácticamente sin problemas de seguridad, con facilidades para los niños, regresé a Bolivia y tomamos la decisión de venir.

¿Su esposo a qué se dedica?

Mi esposo por el momento está de amo de casa, eventualmente hace unas consultorías, pero no tiene una actividad fija, es una rara “avis latina” como hombre, siempre nos hemos turnado, cuando alguno ha tenido la mejor posición de trabajo, el otro ayuda.

Antes de conversar con usted estuve consultando sobre su curriculum, y averigüé que su último cargo público en Bolivia fue presidenta ejecutiva de las aduanas, cargo que abandonó por problemas de salud…

Eso fue parte de la decisión de dejar el cargo en aduanas y venir a un cargo más tranquilo, pues aunque usted no lo crea, el cargo de ahora es muchísimo más tranquilo del que tenía antes.

Yo tuve una operación en la columna, a mediados del 2001, es una operación de gran envergadura, es bastante más severa que la hernia de disco, me han implantado dos barras de titanio y toma como 14 vértebras…

Eso requirió de mucha recuperación…

Yo no tengo el carácter como para quedarme en la casa todo el día, empecé a trabajar casi inmediatamente después y el estrés es un elemento de dolor muy grande y el trabajo allá (en Bolivia) era fuerte, y un día dije que era yo o era el trabajo, por eso lo dejé. Aquí estoy relativamente mejor, sin tantos dolores pero aún tengo dificultades para caminar, me cuesta mucho estar de pie.

En la Aduana fue que ganó el sobrenombre de “La Dama de Hierro”…

Me pusieron “La Dama de Hierro”, pero después de la operación me cambiaron a “La Dama de Titanio” (risas)… Lo que pasa es que tengo una reputación en Bolivia, que fue acentuada en base a mi cargo en la Aduana, de ser una persona muy dura, de mucho carácter y tal vez inflexible, pero talvez ese es el tipo de personalidad que se requiere para ese cargo, porque tenía que reformar esa institución, que tenía el “honroso” prestigio de ser la segunda más corrupta del país, estaba totalmente politizada y habían mafias, era una cosa realmente, digamos palabras mayores, amenazas inclusive. Tuve que aprender a lidiar con coroneles, generales, ejército, etc., era un trabajo bastante duro y estaba mucho en los ojos públicos.

¿Pero es realmente usted inflexible?

Cuando hay que serlo, sí, cuando se trata de hablar de la corrupción, cuando se trata de luchar en contra de sacar beneficios privados del bien público, soy extremadamente inflexible.

¿Qué le ha impresionado más de Nicaragua?

Una de las cosas que me sorprenden es que aquí los problemas tienen una forma de solución muy distinta a la de mi país, es una forma que me gusta mucho, me parece más civilizada, sin protestas; en mi país eso sucede cada día, marchas, bloqueos de caminos, pero aquí me sorprende la madurez y he comentado esto con amigos que he hecho y ellos me responden que el ciudadano está cansado de violencia por los años de guerra y repudia ese tipo de actitudes. En cambio en Bolivia es visto como carnaval, algo de todos los días…

Habla mucho de su aversión por la corrupción, ¿qué piensa del encarcelamiento de un ex Presidente de la República por este tipo de acusaciones?

Me va a permitir que no me pronuncie, porque no me corresponde emitir comentarios sobre la política interna de Nicaragua.

¿Y sobre el presidente (Enrique) Bolaños?

Tengo un gran respeto por el Presidente, creo que está haciendo una buena gestión, ha dado evidentes muestras de su sinceridad contra la lucha contra la corrupción y poner la casa en orden en materia económica… yo quisiera que Nicaragua valore en su justa dimensión el logro que representa la firma del acuerdo con el FMI, por dos razones: porque estaba tan mal la situación económica antes que asumiera el Presidente y segundo, porque es muy difícil lograr un acuerdo con el FMI y no sólo lograrlo, sino que mantenerlo.

Dice que antes del acuerdo con el FMI la situación estaba mal, pero si le pregunta al ciudadano común, éste le dirá que con ese acuerdo está igual o peor…

Es que utilizamos el lenguaje de una forma tan genérica que realmente no nos comunicamos… porque yo tengo en mente algo cuando le hablo de mejoría económica y usted seguramente está pensando otra cosa…

¿Y en qué piensa usted?

A ver… lo que yo me estoy refiriendo es a la situación macroeconómica, que es a la materia que llega o se deja de llegar con el Fondo (Monetario Internacional), irónicamente esa plataforma básica que significa mantener la macroeconomía estable es contraproducente para mantener el otro enfoque que seguramente usted tiene en mente…lo micro, pero lo macro es necesario para sentar las bases del crecimiento, en este sentido en Nicaragua hay una serie de oportunidades enormes, la más importante tal vez es el Cafta (TLC entre Centroamérica y Estados Unidos).

Hablando de lo micro con lo macro, considero que un hilo conductor podría ser la Estrategia de Reducción de la Pobreza, pero se percibe que se ha usado mucho recurso en estudios, consultorías, análisis, asesores y la pobreza sigue sin resolverse…

Mire, en gran medida hay coincidencia con lo que dice, pero le quiero decir que el motivo por el cual se invierte una cantidad desproporcionada de recursos de lo que es estudios, consultorías, etc, es a mi manera de ver, que la cooperación internacional está desordenada.

Hay una desorganización muy grande y eso lleva a duplicaciones y eso lleva a inconsistencias… a veces se hacen sobre lo mismo, a veces dos estudios llegan a conclusiones distintas y se decide contratar un tercer estudio que dirima esto… creo que uno de los desafíos del gobierno es llegar a un sistema que organice la cooperación externa y la misma inversión pública interna.

Los estudios siempre van a ser necesarios, pero el desafío es que las cosas se vayan más hacia lo que afecta la vida cotidiana.

¿Cuál es el sueldo de un representante de país por el Banco Mundial?

Ehhhh, es muy difícil de responder esa pregunta porque depende del nivel que uno tenga del Banco y la estructura salarial es bastante compleja, es matricial que depende de los años, del currículum… de una serie de factores e incluso de género.

¿Y el suyo?

El mío si me permite prefiero mantenerlo en reserva.

FANÁTICA DEL NACATAMAL

Pocas mujeres aceptan el picante en las comidas, pero la representante del Banco Mundial en Nicaragua, Amparo Ballivián, dice añorarlo, “no soy muy amante de la gastronomía nica”, asegura.

Sin embargo se considera una fanática del nacatamal, platillo que ha preferido desde su llegada.

“A la comida nica le falta sazón… pero yo tengo una teoría, la comida es un reflejo del clima, pues uno come lo que se produce en el lugar”.

Se enorgullece de la diversidad de climas y ambientes de su país, Bolivia, donde asegura que la cocina es “muy rica” pues se puede producir de todo.

Muy sorprendida y molesta del alto nivel de importaciones de perecederos, casi todos provenientes de Costa Rica, la funcionaria aceptó que es una debilidad estructural, por lo que recién contrataron a un especialista agrícola para apoyar al gobierno en la diversificación productiva.

Su denario y el karaoke

Amparo Ballivián, es una de los 10,600 empleados del Banco Mundial alrededor de 100 países, desde octubre está como representante del organismo financiero en Nicaragua, una vez que dejó Bolivia, su país natal.

En su mano izquierda, casi adherido a su reloj, carga una pulsera peculiar que una vez mostrada, es un denario, tal a como ella explica, es un rosario con 10 cuentas, salvo que no lo usa.

“No lo uso yo para eso, pese a que soy católica, pero no soy muy observadora de los ritos”.

Este denario es un obsequio hecho por su hija mayor, de 13 años, luego de un viaje que la joven realizó con unos amigos en Copacabana, una ciudad apostada junto al famoso Lago Titicaca en Bolivia.

“Me da cargo de conciencia sacármelo, como es una cosa religiosa, como que me da miedo… ¿para qué voy a resentir al flaco de arriba si no me cuesta nada tenerlo”?.

Tiene planes de retirarse, una vez que termine su etapa profesional, con su esposo a una casa que construirán en un departamento situado al sur de Bolivia en la frontera con Argentina, llamado Tarija.

Otro aspecto interesante de esta economista, es que dice adorar el karaoke y asegura entre risas que la práctica le ha llevado a mejorar el tono. “Canto muy mal, pero eso no evita que cante… pues total… sufren los demás”.  

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