- Entes homólogos visitarán el ingenio para constatar si se cumple el contrato suscrito entre empleador y empleados
Noelia Sánchez RicarteCORRESPONSAL/[email protected]
En los próximos días una Comisión del Ministerio de Trabajo (Mitrab), de esta ciudad, se reunirá con sus homólogos de Costa Rica, con el objetivo de conocer si se está respetando el contrato laboral que suscribieron los costarricenses con los trabajadores nicaragüenses, quienes fueron solicitados para cortar caña en el Ingenio Taboga.
Cada año, el Ingenio Taboga solicita mano de obra nicaragüense para que participe en el corte de caña. En la presente zafra, según información del delegado del Mitrab, Juan Zeas, lograron realizar un contrato, entre empleadores y empleados, de tal forma que se garantizaran los derechos laborales de los nicaragüenses.
Anteriormente, los empleadores solicitaban a Migración de nuestro país, permiso para que la mano de obra nicaragüense fuera a cortar caña a Costa Rica y las relaciones laborales se establecían sin la presencia de un ente regulador, en este caso el Mitrab.
MITRAB VELA POR CONTRATOS
Según Zeas, “se hicieron contratos en los que los trabajadores iban gozando de algunos beneficios”. También éste contempla obligaciones de los trabajadores nicaragüenses en el corte de caña.
La idea de este viaje es precisamente corroborar si se cumple lo establecido en dicho contrato. Según Zeas, tienen la coordinación con el Ministerio del Trabajo y Migración de Costa Rica; así como con la delegación de Migración de nuestro país.
“Constataremos si se cumplen las condiciones establecidas en el contrato, por ejemplo, si no se violan sus derechos laborales, qué tipo de alimentación tienen, en qué condiciones se encuentra el lugar dónde viven, entre otros”, indicó el delegado.
EL CONTRATO PARA LOS CAÑEROS
En diciembre del año pasado, precisamente para la zafra 2002-2003, fueron contratadas unas 300 personas para el corte de caña en el Ingenio Taboga, las que son originarias principalmente de Rivas y Nandaime.
El contrato establecía, entre otros puntos, que los contratados trabajarían ocho horas diarias y cuarenta y ocho semanales. También contemplaba un pago de “ un mil 150 colones por tonelada de caña cruda” (en córdobas esto equivale aproximadamente a 46 córdobas, haciendo el cambio de un mil colones por 40 córdobas de nuestro país, y otro pago diferente por tonelada de caña quemada (770 colones).
“Estos precios implican una buena calidad de corte”, indica el contrato; además señala que “la liquidación, vacaciones y aguinaldo correspondientes serán cancelados una vez que el trabajador abandone el territorio nacional”.