Elecciones municipales y autonómicas en España

Armando J. Mena Cuadra

Este 25 de mayo, 34,574,370 españoles que componen el censo electoral depositarán sus votos por las distintas opciones políticas que disputan a las alcaldías de 8,108 municipios españoles y a las presidencias de 13 de las 17 comunidades autónomas en las que se divide el moderno Estado español.

Se eligen además 784 diputados de las asambleas legislativas de esas trece comunidades autónomas y que son: Aragón, Principado de Asturias, Islas Baleares, Canarias, Cantabria, Castilla-La Mancha y Castilla y León, Comunidad Valenciana, Extremadura, Comunidad de Madrid, Región de Murcia, Comunidad Foral de Navarra y La Rioja. También se eligen 65,522 concejales, además de los alcaldes respectivos.

Estas elecciones revisten la máxima importancia ya que se trata de elegir democráticamente las autoridades de las dos instancias que están más cerca del ciudadano y por ende de sus problemas, como son los municipios y las comunidades autónomas que tienen transferidas casi todas las competencias en sanidad, educación, trabajo, cultura, obras públicas, asuntos sociales y otras más, que antes estaban bajo la tutela del Gobierno Central.

Se disputan los cargos los distintos partidos que componen el arco parlamentario español y que están representados por el Partido Popular de centro derecha, presidido por José María Aznar, quien es el Presidente del Gobierno Español; el Partido Socialista Obrero Español, de orientación izquierdista, liderado por José Luis Rodríguez Zapatero tirando a centro; Izquierda Unida, una escisión de lo que fue antes el Partido Comunista de España; así como algunos partidos más pequeños de tipo nacionalista, como el Partido Nacionalista Vasco y el Partido Convergencia y Unión de Cataluña, un partido de centro-derecha que gobierna en Cataluña desde siempre, y otras opciones de este mismo tipo como el Partido Coalición Canaria o Unión Valenciana que sólo tienen arraigo en sus propias demarcaciones territoriales.

Estos comicios presentan la particularidad de ser los primeros que se celebran después de la guerra de Irak, en la que España fue uno de los más firmes aliados de los norteamericanos y británicos, con fuerte oposición de la sociedad civil española que quedó patente en grandes manifestaciones de protesta que se desarrollaron en casi todas las grandes ciudades, por lo que representa un test sobre las elecciones nacionales que se celebrarán el próximo año, y en las que se disputará la Presidencia del Gobierno, elecciones en las que no participará como candidato el actual jefe del Ejecutivo, José María Aznar, quien prometió que sólo gobernaría dos mandatos a pesar de que no hay impedimentos legales para una tercera o cuarta nominación.

Lo importante es que los ciudadanos españoles de todas las latitudes de la piel de toro se juegan en el envite una mejor calidad de vida en la elección de sus ediles, ya que de lo que se trata en este caso es ver si los partidos que gobiernan en las distintas ciudades lo han hecho bien o mal, si han cumplido o no con las promesas que hicieron a la ciudadanía hace cuatro años en sus respectivos programas de Gobierno.

El sistema electoral español es proporcional, en el que se eligen los alcaldes directamente y los concejales por medio de listas de partidos cerradas, o bien de listas de electores, lo que permite una mayor libertad de elegir a quien se cree plenamente capacitado para ello y que se piense que lo hará bien para beneficio de sus comunidades o pueblos.

La campaña electoral comenzó oficialmente el 9 de mayo y finalizará el 25, fecha en la que se depositarán los votos en las urnas repartidas en 56,151 mesas electorales, existiendo en estos momentos una gran movilización de todos los partidos por atraerse el voto de su propios y el de los extraños a través de mítines y otros actos electorales que revisten una gran brillantez por sus parlamentos y la presentación de los proyectos y programas que presentan a sus electores.

Las primeras encuestas demuestran que el Partido Popular remonta los difíciles momentos que vivió como consecuencia de su apoyo a la guerra de Irak, y parece que mantendrá las alcaldías más importantes, como pueden ser la de Madrid o Valencia, y que incluso ganará en alguna de las comunidades en las que no gobierna. Sin embargo otras encuestas dan como ganador de dichas sillas municipales al principal partido de oposición, el Partido Socialista Obrero Español, y a su vez le permite mantener por ejemplo la Alcaldía de Barcelona que es tan importante o más que la de la capital de España. O sea que la arena política española viven momentos de máxima intensidad cuyo desenlace se tendrá el 26 de mayo, cuando se sabrá quiénes salieron victoriosos o quiénes fueron derrotados, y eso es la democracia.

El autor es jurista, reside en EE.UU.  

Editorial
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