Leonel A. Marín McEwan
La CSJ tiene que hacer honor a su primer nombre: Corte, que corte los megasalarios, megapensiones vitalicias, megacombustible, megaasesores, etc.
En un excelente artículo de Eduardo Enríquez, “Oportunidad de oro en la Corte”, expresó cómo fue inflado el número de magistrados de nueve a 11 a través de reformas y pactos. Estoy de acuerdo con Enríquez que en lugar de buscar cómo elegir a nueve magistrados más, lo que se debe hacer es reformar la Constitución y dejar como Corte Plena a los siete que quedan.
No suena bien cuando se refiere al magistrado sandinista o magistrado liberal. El magistrado no tiene que llevar ningún apellido partidario. Suena mejor magistrado a secas. El problema con la CSJ es la situación de la retardación de justicia, politizada y acusada de actos de corrupción de jueces y magistrados. Urge la reducción de la CSJ a siete o nueve magistrados.
La administración de justicia en Nicaragua tiene que ser saneada para que exista un mejor control judicial: profesional, competente, despolitizada e imparcial. Que la Corte corte los vicios políticos y el innecesario número de magistrados.