Momento en que familiares de Orozco, lamentan su muerte. (LA PRENSA/C. CORTEZ)

Asesinado fue de la Seguridad del Estado

Misterio rodea crimen de hombre baleado en Bello Horizonte Leslie Ruiz Baldelomar [email protected] Familiares, amigos y vecinos asistieron ayer a la misa de cuerpo presente de José Lino Orozco Ruiz, realizada en la Funeraria Don Bosco. Orozco murió acribillado a balazos por dos criminales en las afueras de la sucursal de Ópticas Münkel, en Bello […]

  • Misterio rodea crimen de hombre baleado en Bello Horizonte

Leslie Ruiz Baldelomar [email protected]

Familiares, amigos y vecinos asistieron ayer a la misa de cuerpo presente de José Lino Orozco Ruiz, realizada en la Funeraria Don Bosco.

Orozco murió acribillado a balazos por dos criminales en las afueras de la sucursal de Ópticas Münkel, en Bello Horizonte.

Después de la misa, el cuerpo de la víctima fue trasladado al cementerio periférico, para ser enterrado.

Su esposa Yelba de Orozco, afirmó a LA PRENSA que su marido fue miembro de la Seguridad del Estado en la década de los ochenta y que era militante activo del partido Frente Sandinista.

“Él siempre estuvo activo en el partido por voluntad propia, porque le gustaba trabajar con las clases sociales. Nunca supo decir no”, expresó la viuda.

Aseguró que la víctima, que recibió tres disparos en la cabeza y tres en el cuerpo, fue miembro fundador del Ministerio del Interior y que luchó contra las bandas delincuenciales del Norte del país hace varios años.

“Mi marido luchaba arduamente contra las organizaciones contrarrevolucionarias, porque era un hombre de convicción”, sostuvo.

Como militar, José Lino Orozco recibió algunos reconocimientos y como empresario logró destacarse con su fábrica de muebles de exportación Matsa, según algunos de sus conocidos. También fue gerente general de Cersa (Cereales de Centroamérica S.A) y de la industria El Caracol. Mientras vivió en el barrio Larreynaga, tuvo una pulpería en su casa. Luego se trasladó a una vivienda ubicada frente a la casa de Tomás Borge, en Bello Horizonte.

Yelba de Orozco mantiene que la muerte de su esposo se debió a una “pasada de cuentas”, sin embargo no quiso revelar detalles sobre las supuestas propiedades en litigio y menos, de las personas de quien sospecha, para “no entorpecer la labor investigativa de la Policía”.

LA PRENSA intentó comunicarse con oficiales de la Policía Nacional y de la Dirección de Investigaciones Criminales para obtener una versión del caso, pero no contestaron sus celulares.

Al visitar la Estación IV, se supo que uno de los asesinos tiene unos 28 años y el otro 35, ambos son de piel blanca, pelo liso y miden aproximadamente 5.5 pies.  

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