La belga Kim Clijsters es la nueva reina de Roma. (LA PRENSA/AP)

Kim Clijsters bate a Mauresmo

Lorenzo MartínezEFE ROMA.- La belga Kim Clijsters (n.2) derrotó a la francesa Amelie Mauresmo (n. 4), por 3-6, 7-6 (3) y 6-0, y se proclamó campeona del torneo de tenis de Roma, que se ha disputado en las pistas del Foro Itálico y que estaba dotado con 1,300,000 dólares en premios. Era la primera final […]

Lorenzo MartínezEFE

ROMA.- La belga Kim Clijsters (n.2) derrotó a la francesa Amelie Mauresmo (n. 4), por 3-6, 7-6 (3) y 6-0, y se proclamó campeona del torneo de tenis de Roma, que se ha disputado en las pistas del Foro Itálico y que estaba dotado con 1,300,000 dólares en premios.

Era la primera final de Clijsters en el torneo de Roma y sucede en el palmarés a Serena Williams (USA, 1), y logrando 189,000 dólares de premio y 275 puntos de la clasificación WTA.

Se trata, además, de la primera jugadora belga que gana el torneo romano.

A Mauresmo, que ya había estado presente, también con derrotas, en dos finales (2000 y 2001), le corresponden 95,900 dólares y 193 puntos.

El partido, disputado bajo un fuerte calor, contó con la presencia en las tribunas del ex presidente de Estados Unidos, George W. Bush, acompañado de su esposa Barbara, lo que hizo redoblar los servicios de seguridad.

El triunfo de Clijsters ante Mauresmo resultó sorprendente: no por los pronósticos, que estaban a su favor, sino porque la francesa arrolló en el primer set y, en el segundo, estuvo a tan sólo dos bolas de hacerse con el partido (6-5 y, con su saque, 30-30).

Pero, a partir de ahí, las cosas cambiaron notablemente. Se repitió, al contrario la historia de la semifinal del sábado con Serena Williams, quien cedió ante Mauresmo tras haber estado también a dos puntos de anotarse el encuentro en el segundo set.

En esta ocasión, el “golpe moral” de ceder su servicio estando a dos bolas de ganar el partido, así como el bajón físico, hundió a Mauresmo, quien ante una Clijsters crecida entregó la contienda.

Hasta ese instante, la que ha sido la quinta confrontación entre ambas —dos triunfos por parte en las anteriores—, se había visto una Mauresmo excelente. Sus profundos golpes castigaban a una Clijsters demasiado a la defensiva y que poco podía hacer ante la potencia y solidez de la francesa.

Una Mauresmo que hizo suyo el primero gracias a una ruptura en el sexto juego (4-2) y no conceder bola alguna de rotura con el propio. Era la primera manga en este torneo perdida por la belga, que no había estado muy atinada con su primer saque y que había sufrido los golpes ganadores de la francesa.  

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