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Cal Ripken cree que a Pete Rose se le debe permitir ser incluido en el Salón de los Inmortales, aunque no aseguró si esto sería una brecha para permitirle retornar al béisbol como dirigente o un cargo ejecutivo.
Ripken se encuentra en Denver como parte de un tour, dijo que su reinstalación al béisbol y su probable inducción a Cooperstown son dos aspectos muy diferentes.
“La primera es una realidad, él debería estar en el Salón de la Fama”, dijo Ripken, quien lanzó el primer pitcheo en el partido entre Colorado y los Expos. Agrega que su carrera es digna del Salón de la Fama y debe ser celebrada su incursión.
“Él conectó más imparables que cualquiera en el béisbol y fue un sólido bateador de .300”.
El comisionado Bud Selig está estudiando la reinstalación de Rose, quien fue sacado del béisbol en agosto de 1989 y permaneció mucho tiempo en prisión por fracasar pagar impuestos.
Rose es conocido como un gran jugador y por esto fue sacado del béisbol. Pero Ripken asegura que se ganó en el terreno su incursión a Cooperstown. “Reconozco que el apostar termina destruyendo a las personas, pero fue uno de los grandes del pasatiempo”, expresó uno de los más grandes torpederos de todos los tiempos.
Ripken se convirtió en el hombre de hierro de las Grandes Ligas después de quebrar la marca de Lou Gehrig y concluyó con 2,632. Él es uno de sólo siete jugadores con más de tres mil indiscutibles y 400 jonrones.
Participó durante 21 campañas con los Orioles, y al retirarse terminó como líder en cada categoría ofensiva.