- Embriaguez le costó cuatro años de cárcel
Adolfo Olivas OlivasCORRESPONSAL/[email protected]
En medio de llantos y gritos desgarradores de sus familiares, el joven Gerson Francisco Rivera Zelaya, recibió un veredicto de culpabilidad a manos de un Jurado de Conciencia, al que le importó poco que las personas ofendidas perdonaran públicamente al imputado, a quien la Fiscalía lo acusó de robo con violencia de una caja de baterías, por la cual deberá pagar una condena de cuatro años de prisión.
Los hechos se originaron el 17 de marzo de este año, cuando Rivera, de 22 años, se presentó en completo estado de ebriedad a la tienda de su tío David Zelaya Bustillos, ubicada en la salida sur de la ciudad de Estelí.
Según Rivera, él llegaba a beber agua, pero hubo un mal entendido con el administrador del establecimiento Edgard Salmerón, con quien forcejearon y botaron al piso un cajón de baterías que se utilizan para radios.
El administrador Salmerón llamó a la Policía Nacional y afirmó que Rivera intentó robar el cajón de baterías y que, además, lo había lesionado.
Una patrulla policial capturó en la calle al ebrio y lo puso a la orden de las autoridades correspondientes, hasta ser llevado a jurado el 6 de mayo, por ser el presunto autor del delito de robo con violencia.
La madre del acusado, señora Martha Zelaya Bustillos, dijo que el 6 de mayo el jurado fue suspendido porque el supuesto ofendido, Edgard Salmerón, no se presentó y entonces la Fiscalía pidió la suspensión de la audiencia.
FISCAL INQUISIDORA
La audiencia continuó al día siguiente y a pesar de que Salmerón y su patrón, David Zelaya Bustillos, pidieron la libertad del acusado, porque según ellos no hubo tal robo de baterías, la fiscal María Eugenia González pidió un veredicto condenatorio.
Los miembros del jurado encontraron culpable a Rivera, lo que causó sorpresa y pánico entre los familiares, puesto que los ofendidos habían pedido la libertad del procesado.
La fiscal María Eugenia González no quiso hacer comentario sobre el caso y justificó que en ese momento tenía que cumplir una diligencia en la Policía Nacional.
DURA LEX
Gerson Francisco Rivera Zelaya es padre de cuatro niños, entre ellos uno de 15 días de nacido, a quien todavía no conoce.
“Los jurados de conciencia deberían de ser eliminados, hacen mucho daño a la ciudadanía: a los inocentes los condenan y a los culpables los ponen en libertad, como el caso de Tirso Moreno, que secuestró a los periodistas de LA PRENSA”, expresó la madre adolorida.
La juez afirmó que todo se hizo conforme a la ley y que ella tenía que someterse al veredicto del jurado de conciencia.