Marcos Membreño S.
Felicito a LA PRENSA por el Editorial del viernes 2 de mayo del 2003 (“Hay que salvar a la Güegüense”). Está correcto, justo, adecuado y bien detallado, por lo que estoy completamente de acuerdo en todo su contenido. Es cierto que hay que salvar a la Radio Güegüense, la única clásica, pero no con dádivas, sino con anuncios, tanto estatales como de las empresas privadas. Para mí, si no hay Güegüense no hay música.