María Elena Artola Juárez
El lanzamiento del primer modelo nicaragüense de Respuesta Multisectorial al Sida, se realiza hoy siete de mayo, a las nueve de la mañana, en el Auditorio Neysi Ríos de la UCA.
La aplicación de este modelo es de vital importancia porque el crecimiento de la epidemia exige una respuesta multisectorial y una comunicación de Sida que aborde los comportamientos relacionados con la epidemia y sus causas subyacentes: la pobreza, inequidad de género, prejuicios y exclusión política y social.
Este modelo, constructor de novedad, que será replicado a nivel nacional e internacional, observa que la estrategia nacional de reducción de la pobreza demanda que se exploren los vínculos de la epidemia del VIH con la pobreza y el desarrollo humano sostenible.
Esta importante experiencia nicaragüense de respuesta multisectorial local se sintetiza en un valioso documento que aborda el Proyecto Piloto “Movilización de Adolescentes y Jóvenes de la ciudad de Chinandega para la prevención del Sida”, desarrollado entre agosto de 2001 y diciembre de 2002, por la Fundación Nimehuatzin, con fondos de la AID y en coordinación con el Silais y el Minsa de Chinandega.
En Nicaragua, Chinandega presenta una de las mayores tasas de prevalencia del Virus de Inmunodefiencia Humana (VIH) que causa el Síndrome de Inmunodeficiencia Adquirida (Sida). Esta situación hizo que Chinandega configurara una extraordinaria organización local denominada Grupo Acción Sida, identificada con las siglas GAS, en la que confluyen todos los actores sociales, gobierno municipal, ministerios, sociedad civil, empresa privada y comunidades religiosas, compartiendo una misma misión, visión y estrategia para responder a esta epidemia.
El núcleo del proyecto “Movilización de Adolescentes y Jóvenes de la Ciudad de Chinandega para la Prevención del Sida” es, precisamente, el fortalecimiento del Grupo Acción Sida (GAS) mediante la aplicación de una metodología amplia que articula tres factores esenciales: Incidencia en las políticas públicas del gobierno municipal; intersectorialidad de actores públicos y privados; y consenso para abordar las acciones de educación, movilización y prevención del VIH.
El proyecto incluye módulos de capacitación, movilización comunitaria y un programa radial denominado Agenda Comunitaria, dirigido predominantemente a la audiencia joven, transmitido en una emisora regional, con el objetivo de ubicar el tema del Sida en la agenda local, pública y privada, mediante un proceso de educación para la prevención del VIH y de concientización sobre la importancia del Plan Personal de Prevención. El enfoque ético, de derechos humanos, equidad de género, desarrollo y solidaridad hacia las personas con VIH, es la piedra angular de la comunicación de Sida.
La encuesta aplicada en Chinandega, al concluir el proyecto, revela que se obtuvo mejor y mayor conocimiento de la realidad del Sida; una actitud solidaria hacia las personas con Sida; mayor difusión de la Ley de Promoción, Protección y Defensa de los Derechos Humanos ante el Sida (Ley 238); las muchachas de 15 a 19 años optan por retrasar el inicio de las relaciones sexuales; el 91 por ciento de la población adolescente y joven sabe que la principal vía de transmisión a escala mundial son las relaciones heterosexuales; el 84 por ciento conoce que las ETS aumentan la posibilidad de adquirir el VIH; el 74 por ciento identifica correctamente al agente causal del Sida y un 86 por ciento está apto para dar acogida en su comunidad y el hogar a personas con Sida.
En conclusión, este primer modelo nicaragüense elaborado por la Fundación Nimehuatzin y validado por la Universidad Johns Hopkins, demuestra que la Respuesta Multisectorial al Sida es una vía eficiente para colocar las acciones de prevención en el contexto del desarrollo, la reducción de la pobreza y los derechos humanos, fortaleciendo el compromiso de todos los sectores sociales con la salud y abordando el comportamiento relacionado con la propagación de la epidemia junto a sus causas subyacentes: pobreza; inequidad en las relaciones de género, discriminación y estigma.
La autora es periodista, consultora de Comunicación sobre Derechos Humanos, Desarrollo y Sida.