Construcción se derrumba

Transnacionales le roban el mercado a empresas locales, dicen constructores Que no haya construcciones, es una señal de que la economía dejó de crecer Gabriel Sánchez Campbell [email protected] Que el sector construcción se derrumba poco a poco, es noticia desde hace meses. Sin embargo, que el terremoto económico de las empresas nacionales lo estén provocando […]

  • Transnacionales le roban el mercado a empresas locales, dicen constructores
  • Que no haya construcciones, es una señal de que la economía
    dejó de crecer

Gabriel Sánchez Campbell [email protected]

Que el sector construcción se derrumba poco a poco, es noticia desde hace meses. Sin embargo, que el terremoto económico de las empresas nacionales lo estén provocando las constructoras internacionales en el país, es un hecho novedoso.

Es que las transnacionales establecidas en Nicaragua le están robando el mercado a los constructores locales. Esto porque las diferencias en los precios para las licitaciones, prerrogativas en la Ley de Contrataciones, para que no se paguen algunos impuestos o haya condicionamientos de la ayuda internacional, son, entre otros, los principales problemas que están ocasionando la caída económica de este sector.

Los empresarios nacionales, inquietos, siguen apostando para que el sector mejore. “Pero nos están robando el mercado, y el punto es que no podemos competir con ellos”, asegura Benjamín Lanzas, dueño de Llansa, una empresa nacional constructora.

Para entender lo que pasa, hay que hacer un paréntesis en el comportamiento y desarrollo del sector construcción en el país. Después del Huracán Mitch, su crecimiento fue fuerte y vertiginoso, pero cuatro años después empezó la caída paulatina.

Sólo un año después de ese fenómeno natural, el crecimiento de la inversión del sector construcción alcanzó un 153 por ciento, con una constante de elevación que se mantendría al año siguiente con 16 puntos porcentuales cuando la inversión aumentó.

Para 2001 el panorama cambiaría, y su nueva circunstancia ha sido constante en medio de la crisis financiera mundial. Además, en Nicaragua hubo elecciones presidenciales que estancaron la inversión privada.

Según Fernando Valle, Gerente General de la Cámara de la Construcción de Nicaragua (CCN), ese año los problemas persistieron por las elecciones y se han mantenido constantes, impidiendo el desarrollo al sector.

“2001 fue un año en el que se manejó que el FSLN podría ganar las elecciones, entonces los inversionistas dijeron que serían diferidas hasta el resultado electoral. Éste vino y ganó don Enrique Bolaños, y se esperaba que las inversiones se vinieran de frente, pero lo de la lucha contra la corrupción y el cambio de reglas que se están dando en materia tributaria, son remedio para hoy y muerte para mañana”, explicó Valle.

Según su tesis, en medio de la lucha anticorrupción que se libró, las señales para los inversionistas nunca se dieron. Paralelo, se desarrolló una política de inversión restrictiva de parte del sector público, por los compromisos que tenía que cumplir con el Fondo Monetario Internacional (FMI).

Este año, con la nueva reforma tributaria aprobada la semana pasada por la Asamblea Nacional, hay un nuevo cambio de señales para los inversionistas, lo cual hace que los análisis de rentabilidad de una inversión que estaba proyectada para este año sea reanalizada. “Para ver si se hace o no”, aseguró.

Todo esto se mezcla con la oferta de empresas que hay, y la protección que tienen algunas de ellas. “Las empresas extranjeras están muy bien apalancadas por sus países. ¿Por qué hay empresas de diferentes países? Porque las cooperaciones son atadas, los donantes promueven al sector privado de cada uno de los países porque tienen una visión de nación”.

Esto es confirmado por el ministro de Construcción y Transporte Pedro Solórzano, quien dice que los proyectos realizados con fondos extranjeros son para promover a las empresas de los donantes que están en Nicaragua. “Ellos deciden a quién darle los proyectos y a quiénes no; y es a las empresas de los países a los que principalmente se las dan”. La mitad de la inversión pública que se hace es ejecutada de esta forma.

“Por eso es que no podemos competir”, sigue insistiendo Benjamín Lanzas. “Ahora las compañías extranjeras son las que están subcontratando a las empresas nacionales, para que ejecuten las obras que ganaron en licitaciones públicas”, y en medio de este proceso, desde 2001, un 80 por ciento de las constructoras miembros de la CCN han disminuido operaciones o bien han quebrado.

Por eso es que él asegura que el sector construcción está mal. Se ha bajado el 40 por ciento de las actividades que tenía la Cámara de la Construcción, sin incluir la inyección que se hizo después del Huracán Mitch, que si se contabiliza se lograría un 70 por ciento de las construcciones.

Esta situación es vista con malos ojos por los empresarios nacionales, ya que consideran que es un anti nacionalismo entre los mismos gobernantes. Según Lanzas, los únicos que ha mantenido más estable la inversión en la construcción son los proyectos de construcción urbana.

Éstos son los que mantienen activa la construcción, pero sólo para sectores específicos: Clase media, clase alta. “En el caso de la inversión de viviendas, se está invirtiendo en la construcción de habitaciones para casas de clase media y clase alta, no para los sectores populares”, dijo Lanzas.

ESPERANZA EN CARRETERAS

De momento, se realizan algunas inversiones privadas en Managua, como la construcción del Club Terraza y la Plaza Banpro. Se espera también que un hotel de la cadena Marriot se establezca en la zona del Pacífico del país.

Según Pedro Solórzano, titular de Transporte e Infraestructura (MTI), se espera que para este próximo año se inicie también la construcción de la carretera que unirá el Atlántico con el Pacífico, y se haga además la carretera costanera y se inicie la tercera etapa de la construcción del Aeropuerto Internacional de Managua.

Según el diputado Víctor Guerrero, en la Comisión de Transporte e Infraestructura de la Asamblea Nacional, se trabajará para dar incentivos a la construcción, ya que éste es “el motor para el desarrollo del país, y si no vemos cambios, a partir de 2004 estaríamos estancados definitivamente”, expresó.

¿QUÉ HACER?

Según el diputado Víctor Guerrero, miembro de la comisión de Construcción y Transporte de la Asamblea Nacional, para evitar que la crisis del sector continúe hay que fomentar planes de desarrollo conjunto entre los empresarios privados y los funcionarios públicos.

“Habría que hacer una nueva Ley de Contrataciones del Estado, donde se involucran las empresas nacionales, porque las empresas nacionales no están en la capacidad de licitar proyectos de 40 ó 50 millones de dólares, sin tener capacidad para dar una fianza”, expresó.

De momento, mientras los planes de ajuste estructural que ayuden a cumplir con el programa del FMI se mantienen, la inversión para el sector construcción seguirá estancada. “Ahora la suerte está tirada —sostiene Lanzas— porque mientras se espera que haya más inversiones y se construya edificios, pasarán varios meses, y ahora mismo el invierno entra y las construcciones de carreteras, se detienen”.

El economista René Vallecillo dijo que el hecho que no haya construcciones es un signo negativo que la economía no crece. “Si no lo ha hecho el país, ahora es tiempo de hacerlo”,expresó.  

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