Consuelo Sandoval [email protected]
El diputado liberal David Castillo, miembro de la comisión legislativa de Energía, no descartó ayer que grupos económicos relacionados con la industria del petróleo, y además sectores vinculados a actividades ilícitas estarían presionando a través de sus medios al gobierno de Colombia para impedir que Nicaragua otorgue en concesión a compañías norteamericanas, parte de su plataforma continental en el Mar Caribe para la exploración de yacimientos petroleros.
“El problema radica en que el petróleo es un bien que cualquier país lo codiciaría. En principio puede haber intereses económicos de Colombia en detrimento de los intereses de Nicaragua, y también consideramos que puede haber mala fe de cara a los juicios en La Haya, crear ruido innecesario… aunque se viene demostrando que la posición de Nicaragua es la correcta”, señaló el legislador.
“Esas son zonas (áreas de exploración petrolera) en donde a veces hay tráfico de ilícitos, pero definitivamente la presencia de empresas norteamericanas en la zona es un inconveniente y una espinita que no debe gustar a algunos”, agregó el diputado, al responder sobre si la zona de exploración licitada coincide con la ruta del tráfico de drogas en particular.
El legislador destacó que la zona que sería cedida en el Mar Caribe, constituye una región en donde, según han sugerido en varias oportunidades las fuerzas castrenses y policiales, se trafica ilícitamente con estupefacientes, agregando que la presencia de las compañías norteamericanas podría provocar un inconveniente para esos sectores colombianos.
EN ZONA NICARAGUENSE
Informó que el Instituto Nicaragüense de Energía (INE) ha señalado claramente a la comisión legislativa que las concesiones para la exploración están en zonas del meridiano 82 hacia las costas nicaragüenses.
“Son zonas que nunca han estado en litigio con Colombia, y, por tanto, no se justifica bajo ninguna forma que autoridades colombianas estén provocando un gran problema, incluso amenazando con el uso de la fuerza a Nicaragua. Yo creo que ha sido falta de información (la reacción colombiana), creo que todo lo que se ha intercambiado de correspondencia, Colombia debería de retractarse”, expresó.
Aseguró que las compañías licitantes han resultado afectadas por la posición de Colombia, debido a que los préstamos que tienen que obtener en las instituciones bancarias norteamericanas para ejecutar la exploración petrolera se les encarecen o se los restringen.
“Hay intercambio formal de correspondencia entre las empresas norteamericanas y el gobierno colombiano, al que le están exigiendo una disculpa diplomática por los inconvenientes porque están convencidos que es zona que no está en litigio”, dijo Castillo.