Así luce la estación policial de Tisma. como se observa, carece de las mínimas condiciones que toda delegación necesita para su funcionamiento. (LA PRENSA/ M. FLORES)

Policía de Tisma en condiciones lamentables

Patrullan con caballos prestados Miguel FloresCORRESPONSAL/ [email protected] Los cinco efectivos de la Policía de Tisma prestan sus servicios en condiciones lamentables: no cuentan con una delegación propia, y las instalaciones donde trabajan están en mal estado; la celda para resguardar temporalmente a los detenidos está semidestruida y el techo está por derrumbarse. El capitán Carlos […]

  • Patrullan con caballos prestados

Miguel FloresCORRESPONSAL/ [email protected]

Los cinco efectivos de la Policía de Tisma prestan sus servicios en condiciones lamentables: no cuentan con una delegación propia, y las instalaciones donde trabajan están en mal estado; la celda para resguardar temporalmente a los detenidos está semidestruida y el techo está por derrumbarse.

El capitán Carlos Gómez Altamirano, jefe policial de Tisma, dijo que la cárcel preventiva no tiene las condiciones necesarias para la seguridad de las personas que caen detenidas. No hay celdas divididas para varones y mujeres, sino sólo una, y ésta no presta seguridad; cuando una persona cae detenida se pone a la orden del juez y hace la remisión para Masaya, con el fin de lograr mayor seguridad.

PRESUPUESTO INSUFICIENTE

“Para alimentación, sólo contamos con un presupuesto de 1,890 córdobas mensuales que nos dan como Policía. Damos el cheque completo a una señora que nos hace la comida diario, pero para el mantenimiento de la unidad policial no tenemos, además, el local no es nuestro es de la Curia Arzobispal”, señaló Gómez.

El jefe policial manifestó que tienen varios años de gestionar con la Alcaldía para que les donen un terreno para construir la delegación, y ha sido imposible llegar a algo.

Agregó que por no contar con un local propio, no tienen todo lo necesario para el desempeño de su trabajo y dar mejor tratamiento a las personas y sus denuncias. Además, no disponen de medios para patrullaje.

“Para patrullar tenemos un caballo que nos prestan los pequeños ganaderos, dueños de fincas o haciendas, que tienen unas 30 ó 50 vacas, y los que tienen ganado arriba de 1,000 vacas no contamos con ellos”, comentó.

Si no reciben el apoyo de la comunidad y la municipalidad se corre el riesgo de que se dejen de prestar los servicios policiales en el municipio, y tendrían que ir a Masaya, porque no cuentan con local propio, y no pueden brindar seguridad ni vigilancia para la prevención del delito.

A esta estación policial están asignados solamente seis policías: el jefe, un jefe de sector, un investigador y tres agentes de vigilancia y prevención policial, además de tres voluntarios. Sólo cuando es un caso relevante se traslada la guardia operativa en una patrulla desde Masaya para darles el apoyo necesario.  

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