- La línea imaginaria al este del Meridiano 82, estaba ubicada en “alta mar” y no pertenecía a ningún país
Juan José Lacayo [email protected]
El ex canciller nicaragüense, Alejandro Montiel Argüello, desestima la pretensión colombiana de que el Meridiano 82 sea una frontera marítima entre Nicaragua y Colombia.
Montiel recuerda que en 1969 Nicaragua extendió unas concesiones para exploración de petróleo al este del meridiano 82. Una de ellas era en el banco Quitasueño, y Colombia presentó una protesta alegando que conforme el Tratado de 1928, el Meridiano 82 constituía una frontera entre los dos países.
“Era la primera vez que Colombia alegaba esa interpretación del tratado. Yo aconsejé al Ministerio de Relaciones (Exteriores) que rechazara la protesta, basándose en que el meridiano 82 no era frontera, sino una línea, llamada en inglés line alocation (asignación de línea), que tenía por objeto impedir que Colombia alegara que islas nicaragüenses, como los Cayos Mískitos, eran parte del archipiélago de San Andrés”, recuerda Montiel, quien en esa época era magistrado de la Corte Suprema de Justicia y miembro de una comisión asesora del gobierno, integrada por ex cancilleres y personalidades del país.
Insiste el ex Canciller, que en 1928, cuando se firmó el Tratado Bárcenas Meneses-Esguerra, el Congreso estableció esa reserva en el acuerdo para fijar un límite a la parte este del archipiélago, pero no necesariamente para establecer una frontera con Colombia.
Montiel acota que esa línea imaginaria al este del Meridiano 82 estaba ubicada en la época de la firma del Tratado en una zona marítima considerada como “alta mar”, y, por lo tanto, no podía pertenecer a ningún país. “De modo que si fuera cierta la tesis colombiana, Nicaragua y Colombia se estarían apropiando de alta mar, lo cual era en aquella época era inconcebible”, sentencia el ex diplomático.