- Hay quienes creen que ya pasó su ciclo, pero sigue luchando con tenacidad
Edgard Rodríguez C. [email protected]
Una vez más se repite la historia.
Carlos García, el veterano dirigente del béisbol, ha extendido la mano en busca de ayuda para el adiestramiento y los viajes de la Selección Nacional al extranjero.
Y de nuevo, el resultado debe ser igual: indiferencia del gobierno y de la mayor parte de la empresa privada, mientras el tiempo pasa y los torneos se aproximan.
Para los críticos de García, las dificultades para obtener ayuda se deben, entre otras cosas, a su credibilidad en descenso y a un estilo cerrado de conducir el béisbol.
Es más, muchos consideran que su ciclo como dirigente ha pasado y que debería ceder su lugar a sangre nueva. En vez de eso, Carlos sigue trabajando con tenacidad.
Otros en cambio, sostienen que es admirable su insistencia con la Selección, en medio de condiciones tan deprimentes como las que vive nuestro país en este instante.
“Desde fuera es fácil criticar, pero aquí los que más critican son incapaces de mover un dedo por la Selección y luego la destruyen cuando algo no sale bien”, dice Carlos.
—Hay quienes consideran que usted no se abre, es decir, no da espacios a gente que bien le podría ayudar, quizá porque desea controlarlo todo.
“¿Dónde está esa gente que desea colaborar? Yo no la he visto. Nosotros recibimos con todo gusto al que desee contribuir, pero hasta ahora no he visto nada”.
—¿Por qué cuesta tanto conseguir ayuda para el béisbol, y el deporte en general?
“No tenemos esa visión que nos permita descubrir los beneficios que el deporte tiene, no sólo en el aspecto físico, sino de desarrollo del ser humano como ciudadano”.
— Hay quienes creen que dos mil 500 córdobas para los seleccionados es muy poco.
“Depende para quien. Dos mil 500 libres, más alimentación, hospedaje y transporte, vienen siendo equivalentes a cuatro mil o más, y eso, es buen salario en cualquier oficina”.
— Algunos peloteros no vendrán por ese salario, don Carlos.
“Nos vendrán los que tienen mentalidad mercantilista, que han sido afectados por todas las irresponsabilidades de algunos directivos que les dan más de lo que deben”.
—Otros esgrimen razones de estudio.
“Dicen que estudian. Yo he ido a las universidades y he comprobado que van dos veces en un semestre. Lo que hacen es sacarle plata a los directivos y no estudian”.
— Todos los años es lo mismo, prácticamente se pide como limosna para la Selección.
“En otro país el deporte sería una prioridad, pero en estos momentos, yo no culparía al gobierno. Se hace lo que se puede y hay rubros sociales que necesitan más”.
EL VIÁTICO
“Aquí se ha dicho, y es cierto, que el sandinismo ayudaba al deporte, pero yo encontré a peloteros en Canadá en 1990 y dijeron que tenían 20 dólares de viáticos por el torneo. En este momento, vos les das 20 dólares por el torneo y no te los agarran”.
Carlos, pero a diferencia de estos gobiernos, el sandinismo tuvo voluntad de hacer deporte.
“De acuerdo, no voy a discutir eso. Es cierto que por ejemplo en Italia, el Partido Comunista pagaba la estadía del equipo, pero esos eran esfuerzos del gobierno sandinista. Eso es lo que necesitamos ahora, esfuerzos y más esfuerzos”.
Ahora ni esas gestiones se hacen.
“Yo no le voy a echar la culpa a nadie por las calamidades que a veces se pasan, pero los que más critican son los que menos hacen por el deporte. Aquí, como dijo Kennedy, se trata de ver qué hacés por el país y no qué hace el país por vos”.