- El Cerro Negro se ha convertido en el escenario donde un grupo de “aventados” lo practica y describen la experiencia como fascinante. Sin embargo, esta hazaña no es apta para todo el mundo. Conoce la historia del primer francés que lo hace descendiendo al interior de este volcán aún activo a velocidades de 50 ó 60 k/h
Angélica Martínez R.Especial para “Aquí Entre Nos”[email protected]
Descender sobre arena es como bajar en patines por una calle empinada, con la diferencia de que en arena tenés que esquivar piedras y hoyos por el camino… es lo más cercano que lo pudo describir, Pierre Gédéon, primer esquiador sobre arena que practica este deporte en Nicaragua.
La motivación, de este francés de 36 años, por iniciar su aventura en nuestro país comenzó hace dos años. “Antes vivía en Costa Rica, allá trabajaba en el ramo hotelero, pero hace tres años decidí mudarme a Nicaragua atraído por el potencial turístico de este país. Aquí encontré grandes, oportunidades para iniciar mi propia tour operadora, Nicaragua Adventures. A través de ella, mi socio y yo tenemos planeado promover el turismo de aventuras entre la población europea”, señaló Gédéon.
Agregó que Nicaragua es un país sumamente privilegiado, presenta muchas facilidades para practicar todo tipo de deportes extremos. Nuevos retos y peligros que superar son el atractivo principal de nuestra geografía.
El esquí es un deporte que tradicionalmente se practica sobre nieve en países nórdicos. Pero la necesidad de nuevas sensaciones, ha ocasionado que sus seguidores lo trasladen a superficies nunca antes imaginadas, como montañas y volcanes. Nuestro país, por obvias razones, ha sido escogido por ellos para realizarlo.
Antes para poder sacar del armario el par de esquíes, se tenía que esperar todo un año hasta la llegada del invierno. Los amantes de la nieve, no se pueden dar el lujo de tomar la decisión de esquiar y ya. Una revisión de los reportes meteorológicos es necesaria para evitar sorpresas. Hoy, sólo tienen que escoger una montaña que preste las suficientes condiciones y listo. Cualquier época es buena.
Sin embargo, otros son los obstáculos que se presentan: el esquiador de arena debe tener un mínimo de ocho años practicando el esquí sobre nieve (que es lo que le da la técnica para poder realizarlo sobre una montaña) y una óptima condición física es más que importante.
Los tipos de esquíes que se utilizan para deslizarse sobre la arena son los mismos que se emplean para la nieve, pero se prefiere utilizar el más corto conocido como ‘snowblades’. Éstos le permiten al deportista hacer todo tipo de giros entre las dunas o en la pendiente de una montaña.
Aunque se trata de arena, las velocidades que se logran son considerables (50 ó 60 k/h. En la nieve aumenta de 100 a 120 k/h), pero al mismo tiempo si no se tiene la suficiente experiencia la propia arena se encargará de frustrar tus ansias de “volar”.
Existen personas que prefieren utilizar tablas de surf para esquiar en este tipo de superficie, pero las mismas le restan independencia de movimientos al deportista. Los esquíes en cambio, le permiten maniobrar ante lo accidentado del terreno y alcanzar mayores distancias en menos tiempo.
Al filo del volcán
Cada mes y medio, nuestro amigo Pierre, hace un espacio en su agenda toma su par de esquíes, una máscara antigases (ya van a saber por qué), casco, rodilleras, coderas y se remonta en su vehículo siguiendo la ruta que lo llevará al Cerro Negro, el Momotombo o el San Cristóbal, lugares donde acostumbra practicar su descenso ¡hasta el borde del cráter!
“No puedo asegurarlo, pero creo que soy de los primeros esquiadores de arena en el mundo que desciende por el interior de un volcán activo (Cerro Negro). Por eso es importante usar una máscara de protección contra los gases. La última vez yo no la llevé y estuve a punto de desmayarme casi antes de terminar el trayecto”.
“Llegados a este punto, sé lo que estarán pensando: —Si mi papá y mi mamá supieran que yo me voy a lanzar por una montaña o que voy a descender hasta el borde de un cráter… una de dos, caen infartados o me amarran a la pata de la cama para que no salga de la casa, ¿acaso Pierre no tiene padres?”.
¡Claro que los tiene!, y se preocupan igual que los de cualquiera por lo que hace su hijo, pero como él mismo explica: “yo comencé con el esquí sobre nieve a la edad de cuatro años. En Europa es común que la gente busque deportes que te lleven a experimentar más allá de tus propios límites. Mis padres comprenden esto. El esquí en arena no es una competencia, es algo que hacés porque te gusta, igual pasa con el esquí sobre nieve. No es necesario que entrés en una prueba para disfrutarlos”, aclaró.
No obstante, aunque aún no ha formado su propia familia, sí confiesa que pensaría en dejar de arriesgarse en este deporte una vez tenga hijos. “Cuando salgo a esquiar siempre digo que va a ser la última vez, sobre todo cuando tengo accidentes como el que te mencioné… pero regreso, así que mejor no digo nada”.
No hay límites
A pesar de que no existen límites de edad para practicar el esquí sobre arena ni distinciones de sexo, Pierre considera que va a ser difícil que este deporte florezca entre el público nacional. Esto debido, principalmente, a que es necesaria una preparación técnica previa sobre nieve.
Según Pierre, la mayor fuerza durante el descenso se concentra en las rodillas y es importante practicar ejercicios para fortalecer las piernas como correr y caminatas largas. El yoga y los aeróbicos son necesarios después de haber terminado, para distender los músculos.
Como dato curioso, Pierre nos comentó que un par de esquíes pueden costar entre 150 y 800 dólares y los puedes usar un máximo de diez veces. Luego quedan prácticamente inservibles debido al desgaste que sufren en cada descenso. Otra razón de peso que interfiere a la hora de pensar en volverte fanático de esta aventura.
Por otro lado, este deportista guarda grandes expectativas en cuanto a la proyección turística que el esquí en arena puede desarrollar en el extranjero. “Te puedo afirmar que muchos turistas europeos van a venir a Nicaragua interesados por vivir la misma emoción que me atrajo a mí. Ya vino un primer grupo de alemanes y aunque no lograron el descenso completo estoy seguro que van a regresar para intentarlo de nuevo”, finalizó.
Turismo de aventura
El Turismo de Aventura es un concepto relativamente nuevo en nuestro país, pese a que tenemos un gran abanico de posibilidades abierto ante nuestros ojos. Rafting, bonji, submarinismo, descenso a rapel, paracaidismo, etc., son, por mencionar algunos deportes que aún no se practican en Nicaragua, pero constituyen estupendas oportunidades para atraer a turistas del exterior.
Así nos lo hizo ver el Lic. Francisco Zamorano, jefe del Departamento de Desarrollo de Nuevos Productos Turísticos del Intur. “En todas las ramas turísticas, nuestros precios son los más competitivos a nivel regional, contamos con una biodiversidad envidiable que se puede explotar, pero falta cultura turística entre la población y las mismas autoridades y personas que se dedican a promover el turismo”.
Según su apreciación, para lograr esta cultura turística primero debemos priorizar el turismo a lo interno del país, “si no conocemos Nicaragua cómo vamos a promoverla internacionalmente. Sin ver no comprás nada, lo mismo es si te preguntan en otro lugar qué hay de bonito para venir a ver aquí. No basta con decir hay lagos y volcanes, tenés que saber explicar qué los hace especiales y diferentes de los que existen en otras partes”, explicó.
“Me atrevo a decir que en materia turística aún estamos en pañales, pero si sumamos voluntades en todos los niveles y aplicamos una estrategia turística nacional, veo factible que el desarrollo turístico que queremos esté materializado en unos 15 años”, recalcó.