Allan Gutiérrez Paniagua
La laguna de Masaya se contamina cada segundo. Se necesita el financiamiento del proyecto de su saneamiento. Se gestiona ante los diputados reformar leyes electorales, incrementar los impuestos de la canasta básica y otros asuntos, menos propuestas para sanear la laguna de Masaya.
El Presidente habla de mandar zapadores para desminar en Irak, pero en Masaya sesenta y cinco litros de aguas negras caen por segundo en su bella laguna. En otros lados de Nicaragua, la reserva de Bosawás está siendo despalada indiscriminadamente y en nuestro Río San Juan los ticos surcan los caudales tirando desperdicios de las cervezas enlatadas.
Es tiempo de solicitar a los países y organismos que velan por el bien de Nicaragua y el medio ambiente, financiamiento para dar vida a los proyectos de saneamiento ambiental. Basta de habladurías y politiquerías. Nicaragua vale la pena.