- Patrullarán a bordo de bicicletas y desarrollarán labor preventiva
Arturo Mcfields Yescas [email protected]
Hablan un poco de inglés, viajan con pantalones cortos y una bicicleta es su unidad de patrullaje; ellos son la Policía Turística, una fuerza especial de agentes del orden público, cuya misión es ayudar a los veraneantes a pasar seguros y tranquilos las vacaciones de Semana Santa.
El comisionado Marlon Montano, Jefe de Relaciones Públicas de la Policía Nacional, explicó que durante los últimos cuatro años estas cuadrillas especializadas han venido profesionalizándose para brindar un complemento adicional al servicio que generalmente ofrecen las fuerzas del orden a los turistas y veraneantes.
“Es una Policía preventiva y no represiva” dijo Montano quien explicó que la labor que realizan está destinada a garantizar se mantengan el orden, la limpieza y la tranquilidad en las playas y balnearios más visitados del país.
Los policías turísticos que desde hace unos días se encuentran sirviendo en los principales balnearios del país, son un total de 150 agentes del orden público, los que han sido capacitados en historia, geografía, relaciones humanas y turismo, para brindar información oportuna a los veraneantes.
“La idea de esto es prevenir delitos y apoyar a la población en diversas situaciones que se puedan presentar”, dijo Montano, quien explicó que se trata de dar una imagen de una Policía más accesible al veraneante, pero manteniendo todas las facultades y autoridad que le concede la ley como fuerza del orden.
Los cursos de adiestramiento que durante varias semanas reciben estos policías fueron impartidos por el Instituto Nicaragüense de Turismo, quienes han estado impulsando una estrategia de trabajo sostenida que permita generar un cambio de mentalidad en los agentes del orden, a los que incluso se les brindan lecciones básicas de inglés y ecoturismo.
Aunque Montano expresó que lo ideal sería que la Policía Turística existiera como una fuerza del orden permanente para impulsar el turismo, los recursos financieros y humanos son dos fuertes factores que impiden concretar este propósito.