- EE.UU. dice que este país desarrolla armas químicas y amenaza con sanciones
Agencias
WASHINGTON.- Estados Unidos incrementó el lunes la presión sobre Siria al amenazar con sanciones por las acusaciones de que Damasco ofrece refugio a líderes iraquíes, desarrolla armas químicas y respalda el terrorismo.
“Siria es, ciertamente, un Estado hostil a EE.UU.”, dijo el portavoz de la Casa Blanca Ari Fleischer. Tras el derrocamiento de Saddam Hussein en Irak, Washington ha dirigido su ira contra la vecina Siria, señalando que algunos líderes del gobierno iraquí y miembros de la familia de Hussein podrían haber ingresado a Siria con la anuencia de Damasco.
Fleischer leyó extractos de un reporte de la CIA, según el cual, Siria posee arsenales de gas sarín y pretende obtener otras sustancias tóxicas.
El secretario de Estado, Colin Powell, manifestó ayer que la Administración del presidente George W. Bush examina “posibles medidas económicas y diplomáticas” contra Siria por permitir el refugio de líderes iraquíes en su territorio. Powell no especificó qué tipo de medidas se están examinando.
Powell indicó también que “estamos preocupados porque Siria ha estado participando en el desarrollo de armas de destrucción masiva (…), específicamente armas químicas”.
Powell subrayó que tras la guerra en Irak “hay un nuevo entorno” en Oriente Medio, y se mostró “esperanzado en que Siria entenderá sus obligaciones en este nuevo entorno”.
“Creemos que hay armas químicas en Siria, por ejemplo (pero) cada situación requerirá una respuesta diferente”, dijo el domingo Bush, sin ofrecer detalles, porque, por ahora, EE.UU. “está centrado en Irak”.
Los sirios “sólo necesitan cooperar. Esperamos su cooperación y tengo esperanzas de que la recibiremos”, expresó Bush.
El Gobierno sirio negó ayer que posea armas químicas y se mostró dispuesto a aceptar inspecciones internacionales de armamento siempre que también incluyan a Israel.
“Hemos dicho en numerosas ocasiones que esas acusaciones no son ciertas (y) tienen como objetivo aumentar la distracción ante el caos reinante en Bagdad, dijo Buthaina Shabaan, portavoz del Ministerio de Exteriores sirio.
El embajador adjunto de Siria en Washington, Imad Moustapha, dijo a la cadena NBC que las acusaciones son falsas y forman parte de una campaña de “desinformación” para distraer la atención de “la catástrofe humana” en Irak. Esas acusaciones “vienen de Israel… que es el principal instigador para minar las relaciones entre Siria y EE.UU.”
ALIADOS TOMAN DISTANCIA
Ni Inglaterra ni España, los más importantes aliados de EE.UU. en la guerra contra Irak, acogieron la nueva dirección de la política estadounidense.
El primer ministro británico, Tony Blair, aseguró ayer en el Parlamento que “no hay planes para invadir Siria”, tras el derrocamiento del régimen de Saddam Hussein en Irak.
Blair afirmó que el pasado fin de semana habló con el presidente de Siria, Bashar Al-Assad, quien le prometió que las autoridades sirias abortarán cualquier “intento de cruzar la frontera” por parte de colaboradores de Saddam que quieran escapar de Irak.
El Primer Ministro británico señaló que Damasco debe evitar “cualquier intento de dar refugio” a los antiguos colaboradores del régimen iraquí.
Gran Bretaña daría incluso garantías escritas a Siria de que no piensa emprender una acción militar contra ella.
La ministra española de Asuntos Exteriores, Ana Palacio, consideró “poco afortunadas” algunas declaraciones de responsables estadounidensses sobre Siria, y aseguró que no hay en la agenda “ninguna” otra perspectiva que no sea la reconstrucción de Irak.
La Unión Europea, Rusia y Francia pidieron a Washington moderación en sus declaraciones.
“EL EJE DEL MAL”
Irak, Corea del Norte e Irán constituyen lo que Bush llama el “Eje del Mal”, países “hostiles” a EE.UU. a los cuales acusa de promover el terrorismo y de desarrollar armas de destrucción masiva, y de ser una “amenaza” a la seguridad nacional de la superpotencia.
Con el problema de Irak resuelto, quedan sólo Norcorea e Irán.
La primera es gobernada por un régimen comunista encabezado por Kim Dzong-Il. El régimen posee armas nucleares y anunció la reactivación de un programa nuclear sin la vigilancia de la ONU. Posee misiles capaces de alcanzar Surcorea, Japón, y supuestamente desarrolla un tipo que podría alcanzar la costa oeste de EE.UU., según reportes de inteligencia.
El otro componente es Irán, país presidido por Mohamed Jatamí, quien no obstante no es máximo líder espiritual de la revolución islámica. Irán está en la lista de países patrocinadores del terrorismo del Departamento de Estado. Desarrolla un programa de energía nuclear que, según Washington, podría emplearse con fines militares. Es uno de los principales enemigos de Washington en Medio Oriente.
Aunque Siria no es miembro del “Eje del Mal”, es considerado un Estado enemigo de Israel, mantiene decenas de miles de soldados en Líbano y reclama las Alturas del Golán, ocupadas por Israel en 1967.
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