- Los artefactos de guerra que quedaron abandonados siguen cobrando vidas en las remotas zonas que fueron escenario de los combates
- Niños creyeron que era una pelota de jugar y al manipularla uno murió y dos resultaron lesionados
Mercedes SequeiraElízabeth [email protected]
Un niño muerto y otros dos lesionados —uno de ellos grave— dejó como resultado el estallido de una granada de mano, al ser manipulada por los menores, en la comarca El Marrón, del poblado de Wapí, jurisdicción de El Rama.
Mientras la madre corría desesperada hacia Juigalpa, Chontales, en busca de atención para los sobrevivientes, el padre quedaba sepultando al menor, en la comarca campesina que se vio envuelta en la tragedia.
La jefa de Divulgación y Prensa de la Policía Nacional, subcomisionada Rosa María Dávila, confirmó el hecho, y explicó que uno de los niños encontró la granada de mano en el hueco de un viejo árbol del lugar, la cual tomaron al confundirla con una pelota.
El trágico hecho sucedió en horas del mediodía del pasado viernes en la comarca antes señalada, cuando los hermanos Héctor Manuel de seis años, y Francisco Javier Borge Lúquez de ocho, así como la niña Yuvania Lanzas Castro, de nueve años, se encontraban jugando, en la cercanías de su vivienda.
De pronto, se escuchó el ruido como del motor de una camioneta, lo que según uno de los familiares de las víctimas es novedad para los lugareños por lo distante de la zona, por lo que los niños corrieron a observar si llegaba un vehículo.
Pero, pasada la novedad, los menores permanecieron fuera de la casa, hasta que el pequeño Francisco Javier descubrió el explosivo y lo tomó pensando que se trataba de un juguete.
El niño tomó la granada y la puso encima de una piedra, y con otra la golpeó hasta que se produjo el estallido, provocando la muerte instantánea del pequeño Francisco Javier, según Yelba del Carmen Lúquez, madre del menor.
CUERPECITO QUEDÓ HORROROSO
“¡Quedó horroroso! No se conocía. Yo oí la explosión”, relató la campesina Yelba del Carmen Lúquez, de 20 años y madre del menor, quien aseguró que ella en ese momento realizaba los oficios del mediodía, y cuando escuchó el estallido “me suspendí”, aseguró.
“Me asomé y solo vi una humareda y oí unos gritos” —relató— “miré a la niña (Yuvania Lanzas Castro) que se levantaba y caía. Tenía el brazo izquierdo hecho ‘cuechitos’. Ella está grave”, explicó la mujer.
Héctor Manuel Borge, hermano de Francisco Javier, sufrió lesiones como producto de varios “charneles” que recibió en diferentes partes del cuerpo, mientras su prima Yuvania se encuentra en cuidados intensivos del Hospital Asunción, de Juigalpa, pues su estado es grave. Ella “tiene una parte del brazo izquierdo y sus piernas casi desbaratadas”, señaló Lúquez.
”BUSCAN ATENCIÓN «AL FIADO»
Doña Yelba del Carmen Lúquez, madre del fallecido, y Rosa Castro Chavarría, progenitora de la niña, refirieron que para trasladar a sus hijos al hospital de Juigalpa tuvieron que prestar dinero para pagarle a la Cruz Roja de La Esperanza, pues les cobró 500 córdobas, sin incluir el dinero que tuvieron que gastar también para el traslado a La Esperanza.
-Según Lúquez, un vecino les prestó mil córdobas para que pudieran movilizarse, pero la mujer dijo que desconocen cómo pagarán esa deuda después que pase toda esta lamentable situación.
-Ambas madres solicitaron ayuda económica para los gastos de medicinas y para trasladarse a sus lugares de origen, ya que son de escasos recursos económicos. “Necesitamos dinero, somos pobres. ¡Ideay!, esos reales todos los debemos y no tenemos cómo regresarnos a nuestros lugares”, dijeron las afectadas.