¿Por qué tanta bulla?

Guillermo Areas [email protected]

El Artículo 150 de la Constitución Política establece las atribuciones del Presidente de la República y de manera especial, en el numeral ocho, le faculta a: “Dirigir las relaciones internacionales de la República. Negociar, celebrar y firmar los tratados, convenios o acuerdos y demás instrumentos que establece el inciso 12 del artículo 138 de la Constitución Política para ser aprobados por la Asamblea Nacional”.

El artículo 138 antes mencionado establece que los instrumentos (documentos en otras palabras) donde consten esos tratados, convenios, pactos, acuerdos y contratos internacionales deben ser presentados a la Asamblea Nacional para su aprobación o rechazo y establece el procedimiento a seguir.

El señor Presidente de la República ha manifestado públicamente que no ha firmado ningún documento que lo haga parte de “la coalición” que hoy pretende devolver la libertad a un pueblo sojuzgado los últimos 25 años por un gobierno totalitario y genocida. No existe ningún documento que tenga que ser presentado a la Asamblea Nacional para su aprobación o rechazo, pues nada se ha firmado.

Está dentro de las facultades legales que establece la Constitución Política el que el Presidente de la República dirija las relaciones internacionales del país y manifieste verbalmente que se apoyan las acciones de un tercer país en conflicto con otro y pueda decidir el apoyo humanitario que el Gobierno de la República desee brindar a otra nación.

Cuando el desastre de Punta Arenas en Costa Rica, el Presidente de esa época (doña Violeta) envió helicópteros de la FAS y miembros de ese cuerpo militar a brindarle ayuda humanitaria a nuestros llamados hermanos costarricenses. El general Humberto Ortega fue condecorado y honrado por ese gobierno dada la actividad desplegada por la FAS, en esa operación humanitaria.

¿Por qué tanta bulla ahora, hasta llamar al canciller de la República y amenazar al Presidente de la República a comparecer ante la Asamblea Nacional para dar explicaciones, donde no hay nada que explicar?

El sandinismo necesita que sus bases sientan que sigue siendo un partido de oposición y no un partido zancudo o en kupia kumi con el actual gobierno, y de alguna manera cree satisfacerlas, tratando de exhibir al Ejecutivo. El PLC en vez de tender puentes hacia el Ejecutivo y dar pasos a un entendimiento con éste, desperdicia la oportunidad e igual que tonto útil lleva la contra por llevarla y apoya la moción del FSLN.

En ninguna de las posturas, ya sea la roja o la rojinegra existe patriotismo o defensa de la soberanía del país. Lo que existe es politiquería con el objeto de llevar cada quien agua para su molino.

Es una lástima que los intereses partidarios siempre estén por encima de los intereses de la patria. Si en verdad se piensa en Nicaragua creo que hay que apoyar al señor Presidente de la República en sus manifestaciones verbales de soporte político a los Estados Unidos, con ocasión de la guerra en Irak y el envío de apoyo humanitario cuando la misma termine, si es que el país está en capacidad económica de hacerlo. No hay que olvidar que la caridad comienza por casa.

El autor es abogado y notario público, y administrador de empresas.  

Editorial
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