- En el salón principal de la Casa Cural de este lugar indígena de León, se mantiene la exposición de arte sacro más rica del país. Aunque ofrece una alternativa de turismo religioso, son muy pocos los que lo visitan y se enteran de la riqueza cultural e histórica que encierran sus imágenes
Mercedes PeraltaCorresponsal / Leó[email protected]
Muy pocos son los que visitan el actual Museo de Arte Sacro de Sutiaba, creado tras concretarse, hace dos años, la idea de monseñor Ricardo Clemente Juárez Soza, párroco de ese lugar indígena de León. Este clérigo planteó entonces, la necesidad de reunir y exhibir en un solo lugar, las imágenes religiosas que existían desde tiempos de la colonia española en los templos católicos de Sutiaba.
El museo ahora está en el salón principal de la Casa Cural, pero las visitas son poco frecuentes, a pesar de ser una oferta al turismo religioso. Gabriel Rodríguez, ex sacerdote y subdirector del Colegio Parroquial Santa Lucía, el más cercano colaborador de monseñor Juárez Soza y quien materializó la idea de la exhibición, explica los esfuerzos.
“Esto ha costado dinero a la parroquia. El Intur (Instituto de Turismo) donó tres mil córdobas para el sistema eléctrico. Las piezas fueron restauradas con fondos del Colegio Parroquial Santa Lucía y aportes personales a través de Monseñor Juárez. Tenemos interés de que el museo, formado con piezas originales de Sutiaba, quede para la historia”, explicó Rodríguez, docente universitario, con postgrado en Didáctica de Ciencias Sociales y de la Historia.
Entre las riquezas expuestas en el Museo, se encuentran unas veinte piezas de arte talladas en madera, platería y libros bautismales, de matrimonio e informe de exequias de indígenas del siglo XVIII.
IMÁGENES A BUEN RESGUARDO
Algunas de las imágenes antiguas que hasta hace poco permanecían en el templo San Juan Bautista de Sutiaba, pasaron al Museo de Arte Sacro, para darles mayor seguridad. Asimismo, se encuentran en él imágenes de los antiguos templos de Veracruz, San Sebastián y Santiago.
“A raíz del Concilio Vaticano Segundo y con la renovación de la Iglesia Católica, algunos padres quisieron retirar las imágenes de los templos y éstas se quedaron en abandono y en riesgo de destrucción, pero tienen valor histórico, arquitectónico, religiosos y son fuente primaria de la historia”, explica Rodríguez.
La más reciente imagen llevada al museo, es la de la Virgen del Carmen, la cual estaba en el Altar Mayor de la iglesia San Juan Bautista, donde se entronizó a la Inmaculada Concepción de María, tras su declaración como Patrona de Nicaragua, por decreto de la Conferencia Episcopal en diciembre del 2001.
“Entonces dispusimos quitar la pieza de la Virgen del Carmen y trasladarla al museo, porque son piezas muy valiosas, y el templo no tiene la vigilancia ni el cuido adecuado para que las piezas permanezcan, con riesgo de que alguien se las pueda robar”, sostiene Rodríguez.
El Cristo de Veracruz, pieza original que estuvo entronizado en el templo de Veracruz, ubicado a cien metros al Oeste del templo de San Juan Bautista, es una de las imponentes imágenes en el museo.
Además, se encuentran el Retablo de la Virgen de Guadalupe y las imágenes Santa Apolonia, San Cristóbal, San Sebastián, Santiago Apóstol. “Estas dos últimas pertenecían a las iglesias de su nombre, hoy en ruinas”, afirma Rodríguez.
NECESITAN RESTAURACIÓN
“Es posible que la imagen de la Sangre de Cristo, ubicada en la nave Sur en la capilla de Santa Lucía, pueda ser restaurada, pero nos cuesta 50 mil córdobas que no tenemos, después pasaría al museo”, explica Rodríguez.
La efigie del Cristo data desde la construcción del templo; es bella, bien diseñada, con características sobrias y posiblemente sea una obra de escultores nicaragüenses, por las delimitaciones musculares de la imagen, explica.
Entre las piezas de plata, se encuentran un expositor del Santísimo, el cual es parte de un Sagrario con los sellos de la Corona española. Además, dos cálices dorados, dos vasos sagrados para el óleo y el crisma; un acetre del año 1798, que se utilizaba como aspersor en las exequias y bendición del pueblo; la concha de la pila bautismal; y las coronas que tenía el Sagrado Corazón de Jesús y el Cristo de Veracruz.
EL LIBRO MÁS ANTIGUO
Los libros bautismales del año 1788, de matrimonio e informes de exequias, que revelan las causas de muerte de indígenas en los años 1800 y 1900 y el porqué la Iglesia Católica no permitía realizar algunas ceremonias, son parte del acervo cultural.
“El libro más antiguo es de 1778, donde están inscritas las partidas de bautismo. Lo característico y novedoso es que la inscripción dice literalmente ‘indios’. Eso nos da pie para creer que en ese tiempo, había distinción de clases entre los indios y los mestizos en Sutiaba”, explica Gabriel Rodríguez.
El horario de visitas al Museo de Arte Sacro es de 8 de la mañana a 4 de la tarde, con previa coordinación con Gabriel Rodríguez.