- Pescadores no tienen créditos ni medios de comercialización, indica informe oficial
Mario José Moncada [email protected]
Las14 mil personas relacionadas con la pesca artesanal en Nicaragua, enfrentan variados obstáculos para lograr su desarrollo, que van desde la falta de crédito hasta la competencia que les hacen los pescadores extranjeros, confirmó un diagnóstico de la actividad pesquera y acuícola presentado por la Administración Nacional de Pesca y Acuicultura (Adpesca).
El registro nacional realizado en la Región Autónoma del Atlántico Norte (RAAN) y el Pacífico en el 2002, y en la Región Autónoma del Atlántico Sur (RAAS) en 1999, confirmó que en el país existen 4,368 embarcaciones, 112 comunidades pesqueras con una población de 14,094 personas, incluyendo pescadores artesanales, comerciantes, acopiadores y acuicultores.
Esta cantidad supera en un 25 por ciento la población pesquera reportada en el censo de 1995, cuando se contabilizaron 107 comunidades, 3,836 embarcaciones y 11,264 personas relacionadas con el rubro.
El analista de proyectos de Adpesca, Trinidad Dávila, señaló que los pescadores artesanales no son sujetos de crédito por la incertidumbre de la actividad, enfrentan la competencia de extranjeros principalmente salvadoreños y hondureños, así como de los barcos industriales que faenan dentro de las tres millas náuticas reservadas para la pesca artesanal, pero sobre todo tienen una débil inserción en el mercado de las exportaciones.
La pesca artesanal no logra suplir las necesidades inmediatas de los pescadores, razón por la cual combinan la actividad pesquera con otras como la agricultura, el comercio y la construcción, detalla el estudio.
Las cifras también indican que el 45 por ciento de los 14 mil pescadores realizan su actividad en las aguas continentales, es decir en lagos y lagunas, el 25 por ciento en aguas del Mar Caribe y el 30 por ciento en las aguas del Océano Pacífico.
CON MÁS DESVENTAJAS
El estudio realizado por la Administración Nacional de Pesca y Acuicultura (Adpesca), subraya que los pescadores que trabajan en las aguas continentales, tienen las mayores desventajas para ejercer la actividad, ya que la mayoría de ellos se movilizan en botes propulsados por remos y velas, e incluso con neumáticos.
Además, la comercialización del producto la realizan “a través de intermediarios que llegan a las comunidades, compran el producto a precios bajos y se van sin brindarles ningún tipo de apoyo para que las operaciones de pesca se desarrollen consistentemente”.
El Secretario Ejecutivo de Adpesca, Miguel Marenco, consideró que los datos de este estudio servirán “para la formación del conglomerado de pesca y acuicultura para fortalecer la estrategia nacional contra la pobreza, ya que(el estudio) da las bases sociales, productivas y geográficas del subsector de la pesca artesanal”.